Un GSP dañado

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Humberto Vacaflor Ganam

Algo falla en el GPS del presidente boliviano. Para asegurar que se construya el tren bioceánico desde Brasil hasta Perú, pasando por Bolivia, viajó a Moscú. Allí, Vladimir Putín le dio su respaldo.

El problema es que en esas mismas horas, en Brasilia, el presidente Jair Bolsonaro decidía, según dice el portal MundoMarítimo, que la conexión ferroviaria entre los dos océanos se hará desde Puerto Murtinho, en Mato Grosso, pasando por Paraguay y Argentina hasta desembocar en Chile.

En ese proyecto, que dentro de tres años estará funcionando a todo vapor, la geografía boliviana estará excluida. El tren pasará por debajo de la frontera boliviana con Argentina. El trayecto será más corto, porque en esa latitud Sudamérica es más angosta.

Algo olía mal en el proyecto que con tanto esmero pero con muy poco olfato impulsaba el gobierno boliviano, con anuncios muy frecuentes de los apoyos de diferentes países.

El expresidente peruano Pedro Pablo Kuczynski había dicho, en su efímero mandato, que le parecía poco factible un tren tan caro (10.000 millones de dólares) que tenga carga solamente en un sentido Brasil-Perú y que, de retorno, no tuviera nada para llevar.

La última observación al proyecto boliviano la hizo el consejero económico de la embajada peruana, Pedro Guevara, cuando dijo que si Brasil no se embarcaba en el proyecto, sería mejor descartarlo. Lo dijo la semana pasada.

Y luego vino el anuncio, que en realidad había sido hecho a los dos días de la asunción de Bolsonaro. En Buenos Aires, cuando visitaba a Mauricio Macri, el brasileño dijo que los dos países iban a construir un tren que uniese los dos océanos, pero sin tocar Bolivia.

Macri había estado aplazando desde 2016 la reunión que solicitaba el presidente boliviano. Y Bolsonaro había enviado mensajes muy claros a quienes esperaban que tuviera una buena actitud hacia el jefe boliviano del MAS, amigo de Rusia, de China y de Irán.

Macri y Bolsonaro son los mejores y más queridos amigos de Donald Trump. Lo dice cada vez que puede, con o son telepronter.

Enemistarse con los dos países que le compran gas a Bolivia, y que son vecinos, no era una buena idea. Buscar amigos en China, India, Rusia o Irán, era peor idea todavía.

Los amigos tienen que ser del barrio. Salvo que tu GPS se haya descompuesto o esté afectado por hackers rusos.

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