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viernes 14 de agosto, 2020

Control de donaciones

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Humberto Vacaflor Ganam

Durante catorce años, la Contraloría estuvo de vacaciones. Jamás observó nada, y por supuesto que nunca objetó nada. Sus funcionarios tenían la misión de ignorar todo lo que hiciera el Ejecutivo.

Peor todavía, si eso es posible, ocurría con el parlamento. Su función fiscalizadora fue anulada. Los diputados y senadores masistas sólo entendían que, en algún momento, tenían que levantar la mano para aprobar lo que sea. Cuando les dijeron que debían insultar a alguien, y se dio varias veces el caso, confundían el blanco.

Llegaron a despedir con aplauso a un ministro que había ordenado la masacre de Chaparina, donde los indígenas del oriente fueron maltratados como nunca jamás se había visto. Ni siquiera estaban enterados los diputados de que se trata de un gobierno que proclamaba estar dirigido por un indígena, el primero en la historia de este país, lo que era una falsedad.

Ignoraron que el gobierno estaba despilfarrando el dinero del país. Ni siquiera ahora podrían explicar por qué votaron como votaron en cada momento. No lo supieron en ese momento ni lo saben ahora. Alguien les explicó que su trabajo consistía en levantar la mano cuando alguien se los hacía saber. No necesitaban estar enterados o entender nada. Un procedimiento mecánico podía haberlo hecho con un sistema de roldanas para que los brazos fueran levantados. De esa manera se podría garantizar que votaran incluso los masistas dormidos.

Por eso es que levantaron la mano cuando Eva Copa quería aprobar las cartas de renuncia del cocalero y de su vice, contrariando a algunos masistas. Aprobar las renuncias fue decretar la muerte política de los dos fugados. Y eso ocurrió. Habían levantado la mano por error.

Lo cierto es que el parlamento no entendía nada y tampoco lo entiende ahora. Pero alguien está reclamando el derecho de los levantamanos de estar enterados de los recursos que llegan ahora del exterior para ayudar a Bolivia, luego de que se difundió que el país es el menos protegido contra el virus, como lo comprobó Oxford Economiscs.

Pero ahora  llegan instrucciones de los prófugos, respaldadas por el apoyo financiero subterráneo. Y por eso se explica lo que están haciendo ahora.

El presidente de diputados, Sergio Choque, pidió que el dinero de las donaciones que llegan al país fuera manejado con transparencia. A las pocas horas, el PNUD tomó a su cargo el control de esos recursos.

Un organismos de la ONU que estuvo apoyando al MAS durante catorce años, con su red de ONG, todas masistas, viene a completar la impresión que se tiene de que el partido del cocalero Morales ha “montado de nuevo”.

¿No existen instituciones nacionales capaces de verificar el manejo de los recursos? PNUD es un organismo que jamás se ocupó de fiscalizar el manejo de los ingentes recursos que llegaron al país durante el masismo, ni fue capaz de sugerir que se destine algo de ese dinero a salud o educación.

Pero lo que no se había visto hasta ahora es que un organismo supuestamente internacional se proponga fiscalizar lo que hace un gobierno constitucional, porque así lo pide un partido que ha sido expulsado del poder por haber hecho el fraude electoral más escandaloso de la historia de Bolivia.

Siglo21bolivia.com

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