martes 14 de julio, 2020

El modelo elegido

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Humberto Vacaflor Ganam

La única certeza que tienen los electores bolivianos para las elecciones de octubre es que los tres principales candidatos, incluido el que fue vetado por un referéndum, han elegido el modelo cruceño para aplicarlo en todo el país.

El vetado y el que figura segundo en las encuestas han hecho solemnes juramentos de que aplicarán el modelo cruceño, mientras que el tercero no necesita decirlo ni hacer juramentos: él es producto de ese modelo.

Pero hay bemoles en las intenciones de los tres. Porque tampoco se podría decir que hay un solo modelo cruceño.

Quizá la mejor definición del modelo sea la actitud de los cruceños para buscarse un modo de vida: no son afectos a las pegas. Es cierto, algunos les han tomado el cariño a las pegas en los últimos tiempos, y a las mieles del poder, pero son los menos, en comparación con el peguismo que se da en otras ciudades.

El candidato vetado es, rigurosamente hablando, el más liberal de los tres. No lo dice, por timidez o por cálculo político, pero él quisiera que se suspendiesen las prohibiciones contra las drogas. Y el cálculo político: si las drogas fueran de libre producción y venta, se acabaría el manejo político del que él es el más beneficiado.

Me decía un amigo que si se levantaran las prohibiciones a las drogas, un solo empresario cruceño podría plantar 30.000 hectáreas de coca, todo mecanizado, y listo el pollo. Se acabarían las especulaciones políticas, los cocaleros dejarían de ser esclavos de sus sindicatos, sus federaciones y su capo máximo. Liberalismo total, económico y político.

En ese caso ocurriría aquí lo que vivió Al Capone cuando se acabó la ley seca en Estados Unidos. Se tuvo que jubilar, aunque en la cárcel. Se habían acabado las actividades económicas surgidas desde la aprobación de aquella ley en 1914. Las prohibiciones provocan este tipo de fenómenos, según dice Antonio Escohotado en su libro “Historia general de las drogas”.

El segundo en orden de aparición en las encuestas dijo que le gusta el modelo cruceño pero lo dijo por estricto cálculo político. Quizá conserve en sus entrañas algunas intenciones izquierdistas, estatizantes y de control de las actividades económicas privadas. Pero ha hecho juramento de adhesión al modelo cruceño.

O sea que el modelo económico que se aplicará desde 2020 no está en duda.

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