Recuerdos del presente
Mal en todo
Humberto Vacaflor Ganam
De los 32 países que tienen que ver con la fabricación y tráfico de drogas prohibidas, Bolivia está entre los peores cuatro, además que, según el Banco Mundial, será el país con peor desempeño económico de la región este año.
Y eso no es todo. El ministro de gobierno denuncia (no se sabe ante quién) que el grupo mafioso brasileño de nombre Comando Vermelho se ha propuesto controlar una provincia de Pando, además de la que ya controla en Santa Cruz.
Sigue la cosa. Según el exministro Carlos Romero, en este momento Bolivia es el país donde más cocaína se produce en Sudamérica debido a que tiene la mayor fábrica de precursores de la región, en Bulo Bulo, que les costó a los bolivianos 930 millones de dólares.
Pero, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, informa que su país entregará a Colombia y Ecuador los drones MQ-9 Reaper, capaces de localizar y destruir fábricas de droga en sus territorios.
El mismo Rubio había visitado a los países “aliados” de Estados Unidos en septiembre, que resultaron ser Colombia, Ecuador y Perú, porque están luchando contra el narcoterrorismo, razón por la cual no visitó Bolivia.
Es decir que Bolivia tiene una muy mala reputación, ante lo cual habría que preguntarse qué hace el gobierno de Rodrigo Paz a fin de cambiar esa imagen, y la respuesta es que, en realidad, no hace nada.
Para el gobierno de Estados Unidos la calificación de Bolivia respecto del tema de las drogas se define muy fácilmente: ¿está ya preso el narco mayor de Bolivia?
Lo que implica otros hechos concretos y muy notorios, comenzando porque en el país existen amplios territorios bajo control directo y ostensible de parte de los narcos.
Ningún otro país de Sudamérica tiene territorios en esa situación, ni siquiera Colombia, donde las FARC solían disputarle la soberanía territorial al Estado, pero ahora ya no.
México es otra cosa. Según El Imparcial, los estados con “Predominio criminal alto” son aproximadamente 9, donde hay un predominio o presencia dominante muy marcada de grupos del crimen organizado.
También hay regiones donde se da un “control compartido o disputado”, que son 14 estados, como Sonora y otras regiones donde se da una pugna entre las autoridades y los cárteles, o donde compiten varias organizaciones criminales entre sí.
Conclusión: Sólo cerca de 23% del territorio mexicano (una minoría) se considera con predominio claro de las instituciones de seguridad del Estado. En total, cerca del 47% del país presenta algún grado de disputa o control compartido.
En Bolivia podría ser un porcentaje similar de territorios disputados por los narcos de México.
No es consuelo alguno.
Siglo21bolivia.com