Algo que solamente se sospechaba lo vino a decir con todas sus palabras el presidente Evo Morales: el general René Sanabria podría vincularlo con el narcotráfico en el juicio al que es sometido en Miami como traficante confeso.

Sanabria, comprendido en el programa de protección del testigo por haber admitido su culpa, ahora coopera con la justicia de EEUU para identificar a todos los que conspiran para llevar droga a ese país.

La pasta de Chávez: Por el momento, lo único que vincula al presidente con envíos de droga al exterior es la sorprendente admisión del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el 6 de enero de 2008, cuando dijo que Morales le enviaba “pasta de coca” todas las semanas. Esta grave afirmación no fue aclarada nunca por ninguno de los dos personajes. Lo que hizo el gobierno boliviano fue circular entre periodistas que le simpatizan la versión de que se trató de un “lapsus” de Chávez, aunque éste sólo calló.

Presidente asustado: Pero lo que dice ahora el presidente es más grave que eso, pues alude a la posibilidad de que Sanabria lo involucre con actividades del narcotráfico.

Al expresar sus dudas sobre lo que estaría “negociando” Sanabria para que su pena sea menor, el presidente dijo: “Incluso está negociando la imagen del presidente”.

“Estado criminal”: Algo sabe el periodismo internacional sobre esas declaraciones. La acusación más dura contra el gobierno boliviano y su presunta participación en el narcotráfico la hizo la semana pasada el periodista norteamericano Douglas Farah, al ser entrevistado por Cadena A: “Bolivia es un Estado criminal. El futuro de Bolivia en manos de Evo es negro”. Aludía a documentos que maneja la cadena internacional Univisión sobre los vínculos de funcionarios bolivianos con el narcotráfico.

La famosa lista: En julio pasado, el presidente admitió que temía viajar a EEUU en el avión presidencial por miedo a que en las inspecciones obligatorias se detecten huellas de droga.

Hay una duda acerca de lo que pueda hacer la justicia de EEUU con la lista de implicados que salga de las declaraciones de Sanabria. La lista podría ser divulgada a los cuatro vientos, o solamente entregada a INTERPOL para que actúe en consecuencia, capturando a los inculpados a fin de someterlos a proceso.

Virtual arraigo: Esta última posibilidad da lugar a temores y también a “recomendaciones” que hacen algunos opositores al gobierno, con la intención de molestar, es cierto, pero también para dejar en claro la gravedad de la situación.

El senador opositor Róger Pinto dio la semana pasada un consejo al ministro de Gobierno, Sacha Llorenti: “que no viaje al exterior”, aludiendo a la posibilidad de que sea capturado por INTERPOL.

En el Facebook se ha leído también la recomendación de que el avión presidencial sea vendido porque no podrá ser usado.

Este nivel de tensión se da en la semana en que el propio presidente Barack Obama de EEUU dijo que el gobierno boliviano ha fallado “de manera demostrable” en la lucha contra el narcotráfico.

 

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