El gas natural licuado (GNL) y el gas de fuentes no convencionales (lutitas o “shale-gas”) se presentan como peligrosos rivales del gas boliviano para los argentinos.

US$ 10/MM BTU:
Ernesto López Anadón, presidente del Instituto Argentino del Petróleo y Gas, dijo a “Reporte Energía” que el gas boliviano podría servir sólo para el consumo del norte de su país. Porque el sur argentino podría ser abastecido con el GNL o el gas que se obtenga de las lutitas.

El cálculo de López Anadón es que tanto el GNL como el gas de las lutitas podría tener un precio de entrega de US$ 10/MM BTU en Buenos Aires. El precio es similar al que tendría el gas boliviano, que en la frontera cuesta US$ 8,77/MM BTU pero se incrementa con el costo del transporte hasta llegar a Buenos Aires.

La noticia es preocupante porque podría desalentar a las empresas petroleras que están anunciando millonarias inversiones en Bolivia para atender el compromiso de venta de gas a Argentina.

Rival difícil: Por el momento, el GNL que Argentina recibe en los puertos de Escobar y Bahía Banca está compitiendo con ventaja con el gas boliviano. Según los registros de Enarsa, el 30 de julio Argentina compró 25,55MM m3/d de GNL y solamente 10,69MM 3/d de gas boliviano. Ese día la venta de gas boliviano fue una de las más altas del pasado mes, con un promedio inferior a 8MM m3/d.

La publicación argentina “Urgente 24” comentó la semana pasada que Brasil es el dueño de la canilla que regula las ventas del gas boliviano. Los días en que Bolivia envió 10MM m3/d a Argentina fueron aquellos en que Brasil redujo su demanda de gas boliviano de 28 a 25MM m3/d.

Esto confirma que el equilibrio oferta-demanda del gas boliviano es muy estrecho considerando solamente los compromisos de exportación y sin considerar la demanda interna, que registra un déficit.

Contradicción: Algo extraño pasa con el abastecimiento de gas al mercado interno. La semana pasada el presidente Morales, en persona, dijo dos veces que la planta termoeléctrica de Guaracachi, en Santa Cruz, está en quiebra.

El ministro de Hidrocarburos y Energía, José Luís Gutiérrez, dijo que no hay ninguna posibilidad de que se presente un déficit de energía eléctrica y que Guaracachi está funcionando bien. Y el presidente de YPFB, Carlos Villegas, aseguró que no habrá escasez de carburantes en el mercado interno.

Otras voces:
La cementera Soboce sigue sosteniendo que el volumen de gas natural que recibe en su planta de Viacha es insuficiente, lo que la obligó a importar clinker y a subir el precio del cemento.

No se descarta que el presidente Morales, quien tiene mejor olfato político que sus colaboradores, prefiera admitir que Guaracachi está en quiebra antes que reconocer que falta gas para el consumo interno.

Pero todos saben que cubrir el mercado interno de gas natural no es algo que aliente a las petroleras a invertir. Si el mercado argentino sigue en duda será difícil que las petroleras persistan en sus proyectos de invertir en Bolivia.

 

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