Un informe del “International Institute for Strategic Studies” (IISS); “Fronteras porosas del Brasil”, sostiene que Brasil está perdiendo el control de los grupos de traficantes de drogas en su vasto territorio amazónico.

Las fuerzas armadas de Brasil siempre han considerado la posibilidad de una invasión de su territorio amazónico por parte de una fuerza militar superior como una posibilidad contra la que se deben mantener preparados. Según el IISS esta visión ha impedido que Brasil proteja su región amazónica del la verdadera amenaza que son los grupos irregulares armados y del crimen organizado que representan los traficantes de cocaína y otras drogas.

Cambios en la narco geografía: EEUU sigue siendo el mayor consumidor de cocaína, que es la mayor exportación de los traficantes latinoamericanos. Sin embargo, sus niveles de consumo se han reducido, mientras que en Europa, se han duplicado durante los últimos 10 años. Los 4,3 a 4,7 millones de cocainómanos europeos representan ahora el 30% del consumo global, los estadounidenses representan el 37%. Este cambio ha aumentado la importancia de las rutas atlánticas (Brasil, África) estratégicas para los narcos latinoamericanos.

Los éxitos colombianos sobre las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), y el sistema de monitoreo aéreo del Brasil en la región amazónica han resultado en el incremento del tráfico terrestre que invade la selva. Según IISS, las FARC sieguen siendo el grupo mejor organizado de Sur América, pero hay grupos de otros países que están acortando la brecha. La producción de cocaína ha aumentado en Bolivia y Perú, en parte gracias a la transferencia de tecnología llevada por paramilitares que escapan de Colombia.

Según IISS, el último informe sobre droga de la ONU señala que Perú está en camino de remplazar a Colombia como el mayor productor de cocaína en el mundo, y Bolivia no está lejos, dado que ambos países han aumentado su producción en la última década, mientras que Colombia la ha reducido.

El creciente rol de Perú y Bolivia preocupa al Brasil dado que está en la ruta de ambos países hacia los crecientes y prósperos mercados de Europa. Según informes presentados al congreso brasileño, hasta 70% de la cocaína que llega al Brasil llega de Perú y Bolivia. Un reciente informe independiente dice que Brasil se ha convertido en el mayor centro de procesado final de cocaína peruana y boliviana, además del principal centro de exportación. Grupos de ambos países trabajan con narco pandillas en las principales ciudades de Brasil.

Narco indígenas:
Las fronteras amazónicas son tan extensas y poco pobladas, que se hace difícil su control a pesar de que el estado brasileño ha estado aumentando los recursos destinados a este fin. Una de las tácticas de los traficantes de países vecinos es el uso de tribus indignes que tienen un conocimiento profundo de la región y del as vías utilizables para el narcotráfico. Convencerlos se hace fácil dadas las condiciones de pobreza de la región y la falta de acceso del estado. Según IISS la situación está obligando a Brasil a repensar sus políticas de lucha contra el narcotráfico para que incluya desarrollo económico sostenible. También debería ser una advertencia para los países vecinos.

 

Comments are closed.