La crisis financiera que vive EEUU eclipsa, por el momento, el resurgimiento que vive ese país, por lo menos en el sector de los hidrocarburos y la petroquímica, según informes expuestos en el Cuarto Congreso Bolivia-Gas & Energía organizado por la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía.

El “shale-gas” (lutitas) y el tight-gas (esquistos) fue una opción que los norteamericanos buscaron como una solución de emergencia para su déficit en hidrocarburos, pero se han convertido en una revolución que llegó para quedarse.

Gran retorno: La industria petroquímica norteamericana ha crecido tanto en los últimos tres años que en este momento es la proveedora más exitosa de polietileno en todo el mundo, desplazando a otros proveedores.

Según Sylvia D’Apotte, en este momento hay exceso de oferta de gas en todo el mundo, que podría terminar en 2015, pero mientras tanto los precios estarán deprimidos. En EEUU hay 8.000 empresas productoras de gas natural, todas lanzadas a aumentar la oferta y a descubrir métodos cada vez más eficientes para reducir los costos de producción.

Mucha actividad:
En EEUU hay siete gigantes yacimientos de lutitas y esquistos y dos docenas más como reservas. Si bien sigue importando gas natural, sobre todo de Trinidad & Tobago, EEUU ha comenzado a exportar algunos excedentes regionales. Cada año se perforan 3.000 pozos nuevos para la explotación del gas de lutitas. En el mundo entero las reservas de gas de lutitas equivalen a 6.000 TCF.

Bajos costos: En la provincia canadiense de Alberta existe un yacimiento de lutitas cuya extensión es más que el doble del tamaño de Bolivia y produce en este momento cuatro veces lo que produce Bolivia.

El costo de producción de gas en esa zona es de US$ 4/MM BTU, y por eso crece el proyecto de exportarlo al Asia, donde los costos son de US$ 11/MM BTU.

Gigante brasileño: Decio Oddone, exrepresentante de Petrobrás en Bolivia y ahora vicepresidente de Braskem, dijo que esa empresa tiene en este momento 35 plantas petroquímicas, de las cuales 25 están en Brasil. En este momento, Braskem construye una gigante planta en México.

Por el informe de Oddone se infiere que en este momento no tienen posibilidades las plantas petroquímicas de tamaño pequeño, como la que se podría construir en Bolivia. Hizo una aclaración muy precisa: producir urea no es hacer petroquímica.

Bolivia perdió: En su criterio, se trata de problemas de escala. Para instalar una planta petroquímica se debe pensar en producir por lo menos 600.000 toneladas, para lo que se requiere una provisión mínima de 40MM m3/d, es decir toda la producción actual de Bolivia.

En este momento, el mercado mundial del gas depende de tres factores: quién te lo ofrece, qué tecnología se usa y cuánto cuidado se tiene con la naturaleza.

Cada yacimiento de lutitas es diferente, pero EEUU tiene la delantera en la tecnología, además de contar con los más grandes yacimientos del mundo. Los yacimientos de lutitas en Sudamérica son mucho más chicos, pero podrían tener futuro con una tecnología apropiada.

 

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