Las informaciones sobre el gas natural boliviano se han hecho muy confusas, a tal punto que la semana pasada el presidente a.i. de YPFB, Carlos Villegas, debió desmentir una información del gerente de YPFB Transporte, Cristian Incháuste.

Si vas para Chile: Villegas negó que la empresa estuviera pensando exportar gas a Chile, y menos que pensara hacer un nuevo referéndum sobre el tema.

Parece que Incháuste es uno de los pocos bolivianos que no sabe que en este momento hay un déficit de 5MM m3/d de gas, según lo admitió el ministro del área, José Luís Gutiérrez.

Vincenti, vencido: Otro que quedó muy mal parado la semana pasada fue el ex ministro Fernando Vincenti. Con el estilo torpe que tiene, el presidente Morales dijo en público, y en presencia de Vincenti, que este exministro fue incapaz de prever el incremento de la demanda de electricidad en el país.

Vincenti estaba adoptando la pose de ser el gran consultor de energía del gobierno, como quedó patentado en el Cuarto Congreso de la CBHE, donde él daba la palabra del gobierno a periodistas desinformados.

Broma pesada: Pero las metidas de pata sobre el gas fueron muchas más. El presidente Morales dijo que la escasez de electricidad, de la que es culpable Vincenti, sería resuelta mediante una decidida política a cargo del vicepresidente Álvaro García Linera.

Un exsenador de la República nos dijo que quizá el anuncio sea una broma de mal gusto del presidente, pues el único contacto que tuvo García Linera con la electricidad fue cuando ponía bombas a las torres de trasmisión en el altiplano, como militante del EGTK.

Argentina sin gas: La mayor contradicción fue dada por las informaciones divulgadas por voceros del gobierno, en sentido de que Bolivia estaba cumpliendo el compromiso de exportar mayores volúmenes de gas a Argentina.

El informe oficial de Enarsa, divulgado el primer día de septiembre, dice que en agosto pasado el promedio de envíos de gas boliviano fue de 7,1MM m3/d, volumen inferior al de febrero pasado, cuando no estaba habilitado el gasoducto Juan Azurduy.

Depende de Brasil: Parece que el único que dice la verdad sobre el gas es el ministro Gutiérrez, que admitió el déficit de 5MM m3/d, información confirmada por el empresario argentino Daniel Montamat. Este dice que Bolivia envía más volúmenes de gas a Argentina sólo cuando Brasil pide un poco menos de su cupo máximo.

Si todo esto fuera sólo una cuestión de informes contradictorios, quedaría como algo jocoso. El problema es que si no se cumple con Argentina hay que pagar por el gas que no se envíe, y una multa de 15%.

Algo más: Y hay otro detalle preocupante. El contrato con Argentina dice que Bolivia enviará mayores volúmenes de gas sólo después de instalar la planta separadora, en la frontera, lo que tardará mucho tiempo.

Quienes firman los contratos en nombre de Bolivia tendrían que leerlos. Ahora el país está en la perspectiva de pagar compensaciones y multas.

 

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