La caída del precio del estaño en el LME ha provocado nerviosas decisiones del gobierno que no llegaron a reducir el alto costo de producción de Huanuni.

Gerardo Coro perdió el cargo de viceministro de Minería por haber repetido el dato de que el costo de producción del principal yacimiento de estaño del país es de US$ 10,34/libra fina.

La crisis estalló cuando el precio internacional se puso por debajo de ese nivel. El gobierno destituyó también al gerente de Comibol, que había dado aquel dato a Coro.

Entonces fue nombrado el señor Héctor Córdoba como presidente de Comibol, con el encargo de decir que el costo es de solamente US$ 9/libra fina.

Pero el precio del metal siguió bajando, incluso por debajo del nuevo nivel del costo de Huanuni.

Las alternativas para el gobierno son pocas. Sumar los salarios de los supernumerarios de Huanuni a la larga lista de subvenciones sería desastroso para el TGN.

Los cooperativistas mantienen su ofrecimiento para hacerse cargo de la mina, siempre y cuando se les transfiera los equipos recién adquiridos.

Lo único que puede salvar la situación es un incremento del precio en el mercado internacional, pero los cálculos de los expertos dicen que el precio estaría en su equilibrio en alrededor de US$ 8/libra fina, lo que sería un desastre para Huanuni.

Mientras se da este drama, el gobierno vive la angustia del déficit fiscal y observa con impotencia la posibilidad de que caiga también el precio del gas natural.

Se sabe que el ministro de Economía, Luís Arce Catacora, analiza la posibilidad de aceptar un cargo en un organismo internacional. Y lo desea.

 

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