La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) desbarató 281 fábricas de cocaína en el departamento de Santa Cruz, pero sólo encontró 300 gramos de droga. Y capturó solamente a tres personas.

Voceros de la oposición dijeron a este respecto que aquí hay varias preguntas que hacerse.

  • ¿Las fábricas estaban abandonadas?
  • ¿Abandonadas por cambio de tecnología, para mejorar la productividad?
  • ¿Alguien avisó a los narcos sobre el operativo?
  • ¿Quién podrá asegurar que la droga entregada era toda la droga que se encontró?
  • ¿Las 281 fábricas aparecieron de un día para otro?

Familias, no mafias: El tema del narcotráfico provoca otras contradicciones del gobierno.

El ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, aseguró que en Bolivia no existen cárteles de narcotraficantes.

Pero la semana pasada el viceministro de Defensa Social y Sustancias controladas, Felipe Cáceres, dijo que el gobierno ha comprobado que en Bolivia existen diez familias de narcotraficantes que manejan operaciones calculadas entre US$ 50MM y US$ 70MM.

Además, en diferentes operativos el gobierno detuvo a dos narcotraficantes colombianos, uno peruano y otro brasileño.

El exmasista Alejandro Almaraz dijo la semana pasada que, en su criterio, Bolivia debería invitar a que la DEA de EEUU vuelva a cooperar en la lucha contra el narcotráfico.

Pero el gobierno sigue demorando la suscripción de un acuerdo tripartito Bolivia-Brasil-EEUU que haría posible el retorno de la DEA.

 

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