Publica Lo Que Pagas (PLQP): es una organización dedicada a lograr la transparencia en los movimiento de dinero que hacen las empresas extractivas, bajo la premisa de que la negativa de las grandes compañías petroleras multinacionales de publicar información financiera ayuda e induce a la mala gestión y la malversación de los ingresos procedentes del petróleo por la élite de los país. La idea es que si estas empresas publican lo que paga se haría más difícil ocultar sobornos, sobreprecios y otras irregularidades, tanto de la sociedad civil como de las autoridades.

Una de las principales preocupaciones de la organización tiene que ver con la transparencia y el acceso a la información que se exige a las empresas extractivas en los países en desarrollo. Un reciente documento presentado por PLQP profundiza un tema relacionado a la falta de información en las cuantas presentadas por las grandes empresas petroleras y mineras.

Publica lo que no pagas: Según Mona Thowsen, coordinadora de PLQP, “registrar lo que las empresas no pagan es tan importante como el que publiquen lo que pagan”. Lo dijo al presentar un documento de investigación que trata de definir cómo es que las empresas usan paraísos fiscales y jurisdicciones secretas que les permitiría evitar pagar impuestos y utilidades a los países en los que operan.

El informe, “Canalizando ganancias”, revela que diez de las empresas petroleras y tres de las mineras más poderosas del mundo usan más de 6.038 subsidiarias, un tercio de las cuales están en jurisdicciones secretas. Estas empresas tuvieron ventas por US$ 1.824.000 MM y tuvieron ganancias netas de 144.700 MM y pagaron 106.900 MM en impuestos. Tres de estas empresas tienen un total de seis operaciones en el sector de hidrocarburos y minería en Bolivia.

Jurisdicciones secretas: Estos son lugares donde no hay requisitos para la publicación de contabilidad y nombres de beneficiarios y otros que hacen que se imposible rastrear flujos de dinero que debían quedarse en los países en los que se hace la extracción. Técnicamente la práctica de usar grandes números de subsidiarios y usar jurisdicciones secretas no es ilegal. Sin embargo, estas jurisdicciones, la mayor de las cuales el estado de Delaware en Estados Unidos, abren la posibilidad de ocultar información tanto del público como de las autoridades de países como Bolivia.

Según el documento, “algunas empresas multinacionales se han hecho hábiles en el uso de técnicas controversiales que les permite reducir significativamente lo que aparentan tener como utilidades. Esto a su vez les permite pagar menos impuestos en los países donde se generan las ganancias”.

Según Nick Mathiason, uno de los autores del documento, dice que lo que se hace en estas jurisdicciones es “nada”. Si bien, no se puede probar que estén haciendo algo malo, si no se estaría tratando de ocultar nada, no habría ninguna necesidad de tener estructuras de propiedad tan complicadas como las que usan.

 

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