El presidente de Estados Unidos está tratando, sin mucho éxito, de pasar una ley para que los millonarios de su país paguen más impuestos. Se conoce la propuesta como “Buffett Rule”, por el personaje que inspiró está idea. Warren Buffett, un multimillonario inversionista estadounidense rompió algunas reglas no escritas al declarar que el año pasado el logró pagar tan sólo US$ 6.938.744 en impuestos. Dado que sus utilidades alcanzaron US$ 62.855.038, no hay porqué sentirse mal por el. De hecho él si dice sentirse mal, ya que habría pagado 17,4% de impuestos, mientras el estadounidense promedio debe pagar 25%.

Una llamada de atención a impuestos: Alentados por las revelaciones de Buffet, una comisión investigativa del congreso de EEUU encontró que 200.000 ó 60% de los millonarios estadounidenses (aquellos con salarios más utilidad mayores a US$1 millón anual) pagaron tasas de impuestos menores a las que pagan por ley los trabajadores que ganan menos de US$ 100.000 al año.

¿Doble impuesto?: Esto se debe en parte a que los millonarios reciben una gran parte de sus ganancias del mercado de valores y otras inversiones en mercados de capital y dividendos. Estas ganancias no son sujetas a impuestos normales; sólo pagan 15%. En este caso, no se trata de un beneficio injusto para los ricos; ya que las empresas ya han pagado impuestos sobre estas ganancias de capital y dividendos, antes de llegar a las manos de los inversionistas, o en este caso los millonarios.

Pero aun tomando en cuenta estos impuestos y excluyendo descuentos, la comisión del congreso, descubrió que 94.500 personas que ganan más de US$1 millón al año, pagan una menor proporción de impuestos que los 10,4 millones de estadounidenses que ganan menos de US$100.000 anuales.

Oposición natural: Cuando Obama presentó la “Buffett Rule”, que dice que ninguna familia millonaria debería pagar una tasa impositiva menor a la tasa que pagan las familias de clase media, la idea fue catalogada como “guerra de clases” por sus opositores. Algunos Republicanos le recordaron a Buffett y a Obama que desde 1846, cualquier ciudadano estadounidense puede pagar más impuestos de los que le corresponden. Otros, propusieron una ley para hacer más fácil la posibilidad de hacer una donación al tesoro norteamericano.

Una negativa bien fundamentada: Robert Frank un economista que escribe para el Wall Street Journal, tiene una observación más seria, y la ha plasmado en un reciente libro. El sostiene que no es una buena idea tratar de apoyarse en mayores impuestos sobre los ricos en tiempo de crisis. Su razonamiento se apoya en cifras. Si bien durante los últimos 30 años, las utilidades del 1% más rico de EEUU han crecido más que las del resto de la población, durante las épocas de crisis, son también los más afectados. Durante la última crisis de 2008, ese 1% de la población perdió el 8% de sus ingresos, mientras que el resto perdió el 1%.

Según Frank, esto no quita que hoy, este 1% de súper ricos represente el 20% de los ingresos de EEUU, ni que, aun con la tasa impositiva reducida, terminen pagando 38% de todos los impuestos pagados en ese país.

 

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