El gobierno del presidente Evo Morales está en riesgo de recibir un masivo rechazo electoral en el mes de octubre en las elecciones de renovación judicial, ante lo cual no se descarta que opte por anular la consulta.

Regalo a la oposición: Pero la línea dura del gobierno seguía la semana pasada amenazando a quienes proponían el voto nulo, con lo que la oposición estaba recibiendo como obsequio que se la atribuyan todos los votos que terminen anulados.

En este ejercicio, incluso los votos de los ciudadanos que se equivoquen al votar serán contabilizados como votos opositores.

Con muy buen olfato, el jefe del MSM, Juan del Granado, fue el primero en postular que la elección sea considerada como un plebiscito contra el gobierno.

Proceso cuestionado: Todas las encuestas, sin embargo, mostraban que los ciudadanos estaban decididos a votar nulo no sólo por criticar al gobierno, sino también por condenar el método elegido para este proceso.

El cuestionamiento se fortaleció la semana pasada cuando observadores de la OEA hicieron críticas al procedimiento, críticas que coinciden con las que habían estado haciendo la oposición política y los periodistas.

Óptica diferente:
Pero hay otra lectura de todo esto. El senador opositor Luís Pedraza dice que estas elecciones, con todos sus defectos, responden a un frío plan del gobierno para desprestigiar la democracia representativa.

Por lo tanto, el conteo de los votos no le interesa al gobierno, incluso si, como es muy probable, el voto nulo llegue a 80%.

Dice Pedraza que un gobierno elegido con 30% de los votos de quienes asistieron a las elecciones de abril de 2009, pero que logró contabilizar 64% de los votos válidos, ha avanzado suficiente en su propósito de debilitar la democracia representativa (y urbana) usando como armas a la democracia directa y la democracia comunaria.

Pobre voto urbano: Esta elección sería, según Pedraza, la culminación del proceso de debilitar y menospreciar a la democracia representativa y urbana. La oposición consiguió en Tarija 51% de los votos válidos pero sólo consiguió 34% de los cargos electos, porque el nuevo sistema electoral da a los pueblos originarios cuotas fijas que no tienen relación con la cantidad de votos. En Venezuela sucedió lo mismo en las últimas elecciones, con una oposición que resultó derrotada a pesar de haber logrado más de 50% de los votos emitidos.

Momento tenso: Por lo tanto, si el gobierno temiera la posibilidad de ser derrotado por el voto nulo, el presidente Morales tendría que anular la consulta de octubre; pero si el análisis de Pedraza estuviera acertado, al gobierno no le interesaría lo que terminen votando los ciudadanos.

Además, según dice Pedraza, ¿qué interés tendría ahora el gobierno por copar el poder judicial, si ya lo tiene copado? No necesita hacer tantos esfuerzos, con tan complicados procesos, para tener lo que ya tiene.

Pero si las cosas fueran como aparentan, el gobierno tendría que estar preocupado por lo que se viene. En esta óptica, observar lo que venga resulta más interesante.

 

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