El más reciente análisis de América Latina Y el Caribe, hecho por el Banco Mundial, lleva de subtitulo una pregunta: ¿Made in China?

La última década ha sido bastante buena para la economía de la región pero la nueva crisis de los países desarrollados presenta algunos problemas ante los cuales poco o nada puede hacer la región. Ante este escenario, el análisis del BM sostiene que los países que mejor manejen su economía de forma interna y sobre todo los que mayor relación tengan con China serán los favorecidos en el largo plazo. Esto se debe a que China seguirá manteniendo un alto nivel de crecimiento sin importar la inestabilidad de las economías de EEUU y Europa.

Uno de los posible escollos para América Latina es la inflación, que tiende a hacerse un problema para el desarrollo sostenible de la región, A diferencia de Asia donde las economías pueden mantener un crecimiento promedio de entre 6 y 9% sin incurrir en niveles inflacionarios peligrosos, en América Latina el nivel de crecimiento sostenible es de 5%.

¿Un motor de desarrollo? El análisis de largo plazo del BM trata de definir si China podrá ser a América Latina en los 2000 lo que Japón fue para el este asiático en los 1970 a 1990. Sin embargo, hay poca evidencia en este sentido ya que el desarrollo se Japón en el siglo pasado estuvo acompañado de un fuerte nivel de transferencia de tecnología y técnicas laborales que ayudaron a propagar el desarrollo en la región. En el caso de China y América latina este fenómeno no se ha presentado, ya que las inversiones chinas en la región, si bien han aumentado los niveles de Inversión Extranjera Directa, se han concentrado en sectores extractivos de poca importancia para el desarrollo tecnológico.

En el largo plazo:
Las discusiones sobre rumbos macroeconómicos no deberían distraer la atención de lo realmente importante. En el corto plazo la economía regional depende enormemente de los precios de las materias primas y fuertes ingresos de capital además de una buena administración de estos recursos. Pero en el largo plazo la clave es la productividad de los trabajadores y el mejoramiento de la calidad del empleo, además de la protección social de estos sectores.

El tema que debe ser atendido en este contexto es el surgimiento de una tendencia a la reducción a la prima de la educación en el nivel de ingreso. Se supone a que a mayor educación hay mayor ingresos, sin embargo, esto se hace cada vez menos cierto en la región.

La educación ha mejorado en términos generales en la región de América Latina y el Caribe. Según el BM esto se debe a las grandes inversiones que se han hecho a nivel regional en el tema de la asistencia de los alumnos tanto en primaria como secundaria. Uno de los temores es que esto generalmente se traduce en una reducción de los niveles generales de educación o de desempeño de los estudiantes. Esto se ha logrado evitar en su mayor parte. Lo que no se ha logrado evitar es que se mantenga una fuerte diferenciación o brecha entre sectores poblacionales en el tema de la educación.

Una de las observaciones preocupantes del BM es que el nivel de calificación de la mano de obra no ha mejorado considerablemente y que en su lugar la industria en la región se ha acomodado a un nivel más bajo. Para los analistas es preocupante que la respuesta de la industria a bajos niveles de calificación en la mano de obra hay asido la reducción de sus expectativas.

 

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