La prensa nacional anuncia hoy que la Jindal ha escogido a su representante para el arbitraje y que pedirán más de US$ 100 MM en compensación. El caso presentado por la Jindales simple, se le prometió tirras para trabajar y sobre todo se le prometió gas natural.

Cuando la empresa hindú fue escogida por este gobierno para explotar el yacimiento de acero del Mutún, el ahora presidente de YPFB, Carlos Villegas dijo que en 3 años Bolivia podría entregar al menos 6MMm3d de gas natural para que Bolivia pueda procesar acero por primera vez en su historia.

La empresa decía necesitar 10MMm3d, pero Villegas dijo 6MMm3d en tres años. Sin embargo 6 años después Bolivia sólo podía ofrecer 2,6MMm3d, por lo que la Jindal se tuvo que marchar y Bolivia aun no puede entrar a la era del Acero.

Otro tema que figura de manera prominente en la prensa nacional es otra promesa de Carlos Villegas que asegura esta vez que en 2016 Bolivia empezará a producir urea.

Al respecto, la carta informativa Siglo 21 en su edición de esta se mana cuestiona la decisión de la ubicación del proyecto.

Siglo 21 asegura que: Los tarijeños se preguntan por qué no se instala la planta en el chaco, donde se extrae el gas del que se obtendrá la urea. En el Chapare, en cambio, no hay gas, no hay suficiente provisión de energía eléctrica, no hay garantía en las vías de comunicación.

Lo que más llama la atención es que una planta cuya producción estará destinada en 90% a la exportación, sea emplazada en el centro de Bolivia.

Para que la planta del Chapare comience a operar deberán construirse ductos que lleven el gas hasta la zona, y luego deberá resolverse el problema del envío del producto a los mercados del exterior, partiendo desde el centro del territorio boliviano.

El presidente de YPFB, anunció la construcción de un ferrocarril para sacar desde el Chapare el amoníaco y la urea con destino a la exportación.

Si la planta fuera instalada en el chaco tarijeño, tendría la materia prima a la mano (el gas natural) y las vías de exportación hacia Argentina o Brasil en funcionamiento.

Otro tema mencionado por Siglo 21 es el peso que parece tener el Chapare en las decisiones políticas que toma el Estado. Decisiones que afectan a la economía de todo el país.

El gobierno aprobó la semana pasada el decreto supremo 1349, reglamentario de la ley 3420, con lo que quedó consolidada la Zona Económica Especial Exportadora y Turística del Trópico de Cochabamba.

El decreto no lo dice, pero probablemente la intención de esta medida que convierte al Chapare en un paraíso fiscal, como no ocurre con ninguna otra región del país, tenga la intención de crear una economía alternativa, que vaya desplazando al predominio de la coca y sus derivados.

Según la Federación de Empresarios de Cochabamba, los potenciales inversionistas se beneficiarán con:

La exención del Impuesto a las Utilidades de las Empresas (IUE).

Con la liberación del Gravamen Arancelario (GA) e Impuesto al Valor Agregado (IVA) para importación de bienes de capital.

Se beneficiarán también con la exención del Impuesto a las Transacciones (IT) por la venta de bienes de exportación.

Y con la liberación del Impuesto a la Propiedad de Bienes Inmuebles.

La única explicación de, porqué se le da estas ventajas a esta región y no a otras también, es que es un tema político, al fin y al cabo el presidente del país es también el presidente del segundo mayor interés económico de la zona que es la producción de coca excedentaria.

Sin embargo, la medida muestra que se puede hacer mucho por incentivar el desarrollo económico de una región; ahora sería bueno ver que otras regiones necesitan incentivos.

 

Comments are closed.