Las materias primas siguen en su descenso de las alturas logradas en el súper ciclo que afectó positivamente a los precios de petróleo, los minerales y los alimentos entre 2005 y 2013.

La bonanza generad por el alza de los precios fue utilizada por algunos países en desarrollo para atraer inversión en energía, en minería y en producción agrícola.

En Bolivia el súper ciclo coincidió con un periodo de implementación de trabas a las inversiones algunas de estas trabas son el resultado de barreras deliberadas como la prohibición de las exportaciones de algunos productos alimenticios, pero también se presentaron trabas por otros factores como los avasallamientos en el agro y el sector minero.

En este caso las autoridades no reaccionaron con la firmeza que necesitan los inversionistas para invertir en estos sectores. En el agro los avasallamientos aún continúan y en este momento hay todavía miles de hectáreas tomadas por asaltantes sin que la policía pueda hacer nada al respecto.

En el caso de los minerales, los asaltos fueron validados por el estado que entregó concesiones a los asaltantes, lo que ha generado juicios al estado y un desincentivo poderoso para las inversiones en el sector.

Pero los efectos no se deben tomar en cuenta de forma aislada dentro del país. El súper ciclo afectó a todo el mundo, y sobre todo a nuestra región que se caracteriza por depender de las exportaciones de materias primas.

Algunos de los países de la región desaprovecharon los altos precios pero otros no. Los que sí lograron atraer inversión están aumentando su productividad y su capacidad. Otros han reaccionado al fin del súper ciclo con medidas como la devaluación de sus monedas para tratar de estirar lo más posible sus ventajas en el costo de producción, como es el caso de Brasil.

El Diario de La Paz, cita hoy al presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Marcelo Zabalaga, que asegura que “Este año no tenemos inflación de alimentos porque tenemos una muy buena producción de alimentos, cosa que no sucedía en los años pasados. De alguna manera los precios de los alimentos nacionales se han emparejado a la tasa promedio de crecimiento del país”.

Este argumento señala que esto es producto de fenómenos internos, sin embargo, el contrabando de alimentos podría fácilmente explicar este fenómeno con mucha más eficiencia.

Según la Organización de las naciones unidas para la alimentación y la agricultura, conocida como la FAO, los precios regionales de los alimentos están cayendo, y no necesariamente por las políticas implementada en Bolivia.

home_graph_1_esSu más reciente informe regional, publicado en agosto dice que “El índice de precios de los alimentos de la FAO ronda el nivel más bajo de los últimos seis años”

El índice de precios de los alimentos de la FAO se situó en julio 19,4 % por debajo del registrado en julio de 2014. En su nivel actual, el índice ha alcanzado su valor mensual más bajo desde septiembre de 2009.

El rol de Bolivia en la reducción de precios de los alimentos sería entonces equivalente en su participación del mercado es decir mínimo.

 

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