El ministro de Hidrocarburos y Energía, Luis Alberto Sánchez, informó que se está dando el primer paso para la renovación del contrato de venta de gas boliviano a Brasil.

Según Sánchez “Un equipo del Ministerio, de YPFB y ENDE viajará el miércoles a Brasilia donde tenemos una reunión binacional con el Ministro (de Minas y Energía, Eduardo) Braga y viceministro (de Energía del Brasil, Luis Eduardo) Barata”.

“el 10 nos reunimos para definir la propuesta de Brasil y su interés de renovar el contrato de gas a partir de 2019”, señaló.

El contrato de venta de gas a Brasil es el mayor contrato comercial de Bolivia. Es un tema muy importante para la economía nacional. El contrato actual vence en 2019 y Brasil ya ha ratificado su intención de renovar el contrato.

La renovación es una opción muy razonable para ambos países por un lado el gasoducto ya está construido. Este es un factor importante para este tipo de contratos.

Que el ducto ya exista hace que una renovación sea más barata casi cualquier otro contrato. Pero hay otras consideraciones.

Por ejemplo está el tema del precio. Bolivia busca un mayor precio y Brasil naturalmente espera poder lograr un menor precio.

La situación actual es muy diferente a cuando se logró el contrato original. Desde entonces Brasil ha confirmado tener reservas de gas natural superiores a las de Bolivia. Esto no quiere decir que no necesitan de nuestro gas o que no lo compraran.

Brasil es un país muy grande y sus nuevas reservas están muy lejos de los lugares de consumo del gas boliviano. Aquí por ejemplo se ve la importancia de un gasoducto. Ya hay como llevar el gas boliviano pero llevar el gas brasileño resultaría muy caro porque habría que construir un nuevo ducto que además tomaría mucho tiempo.

Este es un argumento a favor de Bolivia en la negociación.

A diferencia de cuando se firmó el contrato original, Brasil ahora tiene varias plantas de regasificación de GNL. Esto significa que ahora hay alternativas para el gas boliviano. Por ahora es una alternativa más cara que el gas Boliviano.

El problema para Bolivia es la falta de reservas. Tras más de 15 años sin exploración las reservas probadas no garantizan que tendremos gas para vender. Se han anunciado futuros descubrimientos pero esas promesas no sirven de mucho en una negociación de este tipo, lo que se necesitan son reservas probadas.

Otro posible escollo en las negociaciones es el tema político. En Brasil hay quienes piden que se rompan relaciones por el tema narcotráfico. Pero el mayor y principal problema sigue siendo que Bolivia ya no tiene gas para garantizar un nuevo contrato.

 

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