Ayer los precios del petróleo cerraron operaciones a la baja después de alcanzar niveles máximos de un mes e hilar tres días de alzas consecutivas.

La producción de petróleo de Rusia alcanzó en septiembre un nuevo máximo mensual de la era postsoviética de 10.74 millones de barriles por día (bpd) gracias a los proyectos de firmas extranjeras y de la estatal Rosneft, mostraron datos del Ministerio de Energía.

Las nuevas tecnologías y una activa perforación ayudaron a aumentar la producción.

Rusia ha estado poco dispuesta a recortar su producción para respaldar los precios del petróleo, que ha caído más de la mitad desde el máximo que alcanzó en junio del 2014 para operar a menos de 50 dólares por barril, nivel en el que se basa el presupuesto del país.

El primer viceministro ruso de Energía, Alexei Texier, dijo el viernes que Rusia se mantiene en su posición de no cooperar con la OPEP y aseguró que no tenía conocimiento de ninguna reunión entre el cártel y otros productores pronto.

La OPEP se ha rehusado a recortar su producción sin la colaboración de grandes productores fuera del grupo, como Rusia.

Esta posición se mantuvo hasta el viernes. El lunes, Rusia, Arabia Saudita y otros grandes productores señalaron una acción conjunta para apuntalar al mercado. EL resultado fue un alza en el precio de casi 5% en un solo día.

La discusión en los mercados se mantiene en torno a si la oferta seguirá siendo mayor que la demanda y sobre todo cual será el sector que reduzca su producción.

La OPEP había apostado por mantener los precios bajos para obligar a las empresas con los costos más altos a cerrar. En teoría esto resultaría en menos petróleo en el mercado y un eventual aumento del precio.

La falla de la estrategia está en que tras el pico del precio de US$ 140 el barril hay muchas operaciones listas para inundar el mercado con petróleo.

La inversión en proyectos petroleros está cayendo, de hecho según la AIE estamos ante la mayor caída en inversión petrolera de la historia con una reducción del 20% a nivel mundial.

En este contexto, el ministro de Hidrocarburos y Energía de Bolivia, Luis Alberto Sánchez, ha estado explicando el plan nacional para atraer inversión en petróleo y gas natural.

Cuando el precio del barril de petróleo WTI se cotice a un “rango menor a $us 40”, las empresas petroleras recibirán “un premio mayor”, y cuando el precio roce los $us 75 el incentivo “es casi cero”.

Este es más o menos el rango en el que las operaciones petroleras en EEUU empiezan a ser rentables lo que pone a Bolivia en competencia por inversión petrolera con EEUU y el fraking.

No hay muchas razones para el optimismo. Bolivia logro ahuyentar la inversión cuando el precio del petróleo era de US$ 140 el barril. Es difícil atraerla ahora que está en US$ 48 el barril y los beneficios anunciados por YPFB ya empiezan a caer.

 

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