Durante el primer trimestre de este año, el valor de las exportaciones de estaño disminuyó  en 66,38% en comparación con similar periodo de 2013. Otros minerales reportan también caídas.

Autoridades y analistas consideran que el descenso se debe a  precios   internacionales de los minerales más bajos y al empobrecimiento de algunos yacimientos  operados por  San Cristóbal, Huanuni y Manquiri.

El informe revela que  en el primer trimestre  el valor exportado de estaño fue de  13,5 millones de dólares, pero  este año  sólo se llegó  a 4,5 millones de dólares.

Claro que las cotización del estaño en el mercado de Londres no ha sufrido una caída tan grande como el 66,13% durante el primer trimestre del año. De hecho la caída fue de apenas 3,8%.

Otros minerales que reportaron  descensos  en las exportaciones nacionales durante el primer trimestre son el oro, en  26,95%,  y la plata, en 22,07%,  mientras que las ventas de  plomo subieron  en 31,86% y las de zinc en  10,08%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Las ventas de  plata se redujeron  de 232,5  millones de dólares a 181,2 millones;  las de oro, de  6,05 millones a 4,4  millones de dólares.

El viceministro de Política Minera, Eugenio Mendoza, y el expresidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Héctor Córdova, coincidieron ayer en  que el descenso se debe principalmente a la caída  de los precios internacionales de los minerales, aunque confían en  que comiencen a mejorar.

La tendencia para el estaño es sin duda al alza por que la demanda mundial supera la capacidad de producción.

Pero no explica cómo es que una caída de 3,8% en el precio promedio durante el primer trimestre resulta en una caída del 66,38% en el valor de las exportaciones.

La respuesta es que la producción ha caído, Bolivia simplemente está produciendo menos.

En cuanto a que los precios de los metales se recuperen: El final del súper ciclo de las materias primas es ya una realidad los precios no volverán a subir al ritmo al que subieron en la década pasada.

Y esta es la triste lección para Bolivia que no ha sabido aprovechar la bonanza en toda su capacidad.

Durante la bonanza, los inversionistas en minería de todo el mundo competían para encontrar lugares donde invertir dinero en proyectos de estaño, zinc, oro, plata, cobre y minerales como el indio wólfram y demás minerales que Bolivia tiene.

Pero los inversionistas no consideraron a Bolivia como una opción porque no hay reglas claras. 8 años de retraso en la aprobación de una ley minera es amplia evidencia.

Los inversionistas de hecho consideran que Bolivia es el peor lugar para invertir si se consideran las leyes de propiedad. Este es el resultado de las últimas encuestas a más de 800 empresarios mineros a nivel mundial hecha por el instituto Frasier.

Los avasallamientos y la inacción del estado para evitar que las empresas mineras sean asaltadas y tomadas por la fuerza han convertido a Bolivia en el último lugar donde las empresas piensan en invertir.

 

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