El precio del estaño cayó por debajo de 11US$ la libra fina por primera vez en lo poco que va del año aunque el mercado aún es optimista sobre el precio y espera que podría llegar a US$11,80 en los primeros meses del año.

En Bolivia los precios de las materia primas trajeron buenas noticias durante el 2012 pasado. La venta de gas natural a Brasil y Argentina cerró el año con fuertes alzas en volúmenes. En 2012, el sector hidrocarburos de Bolivia exportó gas natural por valor de US$5.517 MM, producto de una producción récord de 60 millones de metros cúbicos por día (MMmcd) de gas natural, informó el presidente interino de YPFB Corporación, Carlos Villegas.

Claro que de este monto no todo se queda en Bolivia, una parte va a cubrir los costos de operación de las empresas extranjeras, incluyendo los costos recuperables. Y otra gran parte se va en la compra de combustibles que Bolivia no puede producir por falta de petróleo.

El alza de precios de las materias primas en los mercados internacionales suelen beneficiar a Bolivia, pero el tema de la inflación interna generalmente trae problemas. El INE asegura que la inflación de 2012 fue de 4,54%. Una cifra difícil de creer para los bolivianos y es de especial importancia en los primeros meses del año porque se usa para fijar el aumento salarial.

Según Los Tiempos de Cochabamba, La Central Obrera Boliviana (COB) rechazó ayer el incremento salarial de entre 5 y 6 por ciento que el Gobierno pretendería aplicar al sector laboral para la gestión 2013, tomando en cuenta que el índice inflacionario de 2012 fue de 4,54 por ciento.

Las cifras del INE sufrieron un golpe a su credibilidad después del gasolinazo fallido de fines de 2010, cuando registró inflación menor a 2% en los es de de diciembre y enero. Cundo todos los Bolivianos vieron los precios de casi todos los bienes elevarse en una proporción mayor.

El Día de SC, un economista señala que la inflación real alcanza a los 10,7%, ya que la nueva modalidad de medición incluye ítems que no son necesarios.

Carlos Schlink, elegido economista del año (2012) por el Colegio de Economistas de Santa Cruz,  se suma la larga lista de economistas que creen que las cifras de la inflación en Bolivia no son lo que deberían: indicó que este indicador está “maquillado” por el Gobierno desde el 2008, ya que si la inflación hubiese sido medida con el ponderador anterior alcanzaría un 10,7%.

“No es real esta inflación, si la inflación hubiera sido medida originalmente con el anterior ponderador de medición, esta hubiera alcanzado el 10,7%; es decir, la segunda de Sudamérica, después de Venezuela”, señaló Schlink.

El economista explica que el motivo de tener una inflación por debajo de lo previsto está en que la muestra se amplió de 4 a 9 ciudades, siendo que el eje troncal tiene el 70% de las actividades económicas. La canasta básica tenía 332 artículos y ahora tiene 364.

Se incorporan artículos de línea blanca y otros, heladeras, hornos microondas, vehículos, maestrías,  Internet, pasajes de avión, y se incrementó el número de grupos de clasificación de la inflación de 9 a 12.

Además de que se bajó la ponderación de alimentos de 49,1% a 39,3%. La de vestidos y calzados de 8,2% a 6,3% y la de salud de 3,8% a 2,5%.

Este es un tema delicado ya que en países con bajos niveles de ingreso con altos indicadores de pobreza como Bolivia donde según la FAO, uno de cuatro bolivianos sufre de mala nutrición, la población tiende a gastar la mayor parte de su ingreso en alimentos. Por lo que se considera una ponderación mayor al 50% para los alimentos al momento de medir la inflación.

La reducción de la ponderación de los alimentos es una de las principales objeciones de los expertos a la cifra de la inflación.

 

Comments are closed.