El precio del petróleo llegó a su punto más bajo desde marzo de 2009. El WTI cerró ayer en US$ 37,65 el barril.

La caída de ayer fue atribuida por los analistas a las repercusiones de la última reunión semestral de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el pasado viernes, que se cerró sin un acuerdo para recortar las cuotas de producción.

El 2009 el precio cayó por la crisis financiera de EEUU. Ahora, en cambio, la caída del precio se debe al exceso de oferta en el mercado energético, que se arrastra desde hace más de un año, cuando la OPEP decidió eliminar a los productores de petróleo shale con bajos precios.

Las bolsas de todo el mundo han sido afectadas. Ayer, Wall Street terminó con pérdidas y su principal indicador, el Dow Jones de Industrial, cayó un 0,66%, arrastrado por un nuevo desplome del precio del petróleo en los mercados internacionales.

La Bolsa de Milán caía el 0,82%; Londres, el 0,24%; París, el 0,21% y Fráncfort, el 0,19%.

La Opep, y más precisamente Arabia Saudita, confía en que el actual escenario de precios bajos se lleve por delante proyectos de extracción de hidrocarburos no convencionales, ya sea a través de la técnica del fracking o en aguas profundas.

Para Bolivia las repercusiones son difíciles de ignorar. La caída en el valor de las exportaciones de hidrocarburos llegaron a 39% en los primeros 10 meses del año.

A principios de año se anunció que esta caída en los precios sería compensada con un aumento en los volúmenes de exportación de gas natural.

Esto no ha sido posible por varias razones, entre ellas el hecho de que Bolivia simplemente no tiene las reservas necesarias para aumentar la extracción de gas de un momento a otro.

Otro factor importante tiene que ver con la naturaleza de los contratos de operación de las empresas gasíferas en el país. Para incentivar a las empresas para que encuentren más gas en el país se ha definido que las empresas rciben una mayor proporción de las utilidades cuando s trata de yaiminetos nuevos.

Es decir que las utilidades del estado van aumentando mientras más antiguo es el pozo. Esto suena razonable pero tiene un efecto negativo. Este es que se convierte en un incentivo perverso para no invertir en pozos antiguos.

Aquí el problema es que los pozos antiguos necesitan de cada vez mayor inversión en mantenimiento para seguir produciendo. Naturalmente las empresas no van a ir aumentando su inversión cuando su proporción de las ganancias están cayendo.

Lo natural sería que YPFB invierta más ahora que la proporción de la utilidad que recibe ahora es mayor. Esta es una de las razones por las que la caída en los ingresos por los ajos precios afecta especialmente a Bolivia.

Con los pozos a punto de alcanzar su pico de producción, la falta de recursos para invertir es especialmente negativa.

 

One Response to 8 diciembre 2015 – Análisis Económico

  1. Gonzalo Herrera dice:

    Distinguidos señores:

    Realmnete es muy preocupante la situacion actual de la produccion de gas y el comportamiento de precios del petroleo en cel mundo.

    Es una realidad que no pasa des-apercibo, el gobierno debería buscar alternativas para el aumento de la captación de divisas, no solo basarse en el tema de hidrocarburos , mas al contrario desarrollar políticas que incentiven al resto de la producción no tradicional, la industria nacional, dando cumplimiento a la normativas como por ejemplo, la lucha al contrabando, la ropa usada.

    Atentamente.

    GHT