El cobre, un indicador de las tendencias de la mayoría de los metales industriales ha estado subiendo, tras señales de que avanza la recuperación económica de China, aunque hay poca evidencia de que la demanda subyacente de los metales estuviera mejorando.

Algo similar está pasando con el precio del estaño que ha estado subiendo durante la semana, la demanda china ha estado dando señales mixtas en el caso del estaño pero el mercado aun espera sobre demanda.

El mercado del gas natural licuado está haciendo noticia en la región. Argentina anunció esta semana que seguirá comprando gas natural licuado en buques ya que su producción interna y la provisión de Bolivia no alcanza para abastecer su demanda.

A pesar de sus nacionalizaciones, Argentina anunció un aumento en su importación de GNL, tendencia que parece consolidada desde 2008. Este año recibirá 65 cargamentos, por cerca de US$ 2.500MM. En 2013 serán casi 83 y costaran alrededor de US$ 3.300MM. Es un aumento de 28% en la cantidad y US$ 800MM en valor.

La nacionalización de REPSOL, no ha resultado en el aumento en la producción que se había esperado y en la realidad ha tenido un efecto negativo sobre la inversión en ese país ya que los potenciales inversionistas corren el riesgo de acciones legales por parte de REPSOL, lo que ha ahuyentado a los inversionistas.

El tema de las importaciones de combustibles en Bolivia ha vuelto a ser noticia, desde 2006 hasta septiembre de este año, Bolivia importó combustibles por un valor equivalente al 19,3% de los ingresos que obtuvo por sus exportaciones de hidrocarburos, principalmente de gas natural.

Según un estudio del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), las importaciones de hidrocarburos sumaron US$ 4.116MM, mientras que las exportaciones llegaron a US$ 21.282MM.

La caída en la producción de líquidos, por la declinación de varios campos petroleros y la creciente demanda interna, obligó al país a recurrir a la compra de carburantes del extranjero.

Según el informe del IBCE, desde 2006, el gas natural representó el 91% de las exportaciones totales (US$ 19.324 MM), mientras el diésel fue el principal producto importado (US$ 3.028MM), es decir, el 74% de esas adquisiciones.

Los datos del IBCE toman en cuenta los números totales de las exportaciones de gas natural Bolivianas. Sin embargo, es importante aclarar que el Estado boliviano no se queda con el total de las exportaciones de gas natural.

Por un lado están los costos de producción, no toda la venta de gas es utilidad. Una buena parte se queda con las empresas extranjeras que extraen el gas de la tierra.

Entre la parte que les corresponde por la venta más los costos recuperables, que es lo que Bolivia les devuelve por sus inversiones, en realidad lo que le queda al Estado es alrededor del 60% del valor de las exportaciones de gas natural.

En las importaciones de combustibles es sólo el estado el que paga. Por lo que las importaciones de carburantes en realidad representan alrededor del  38% de los ingresos del estado por el concepto de exportación de gas natural.

Hay más novedades en este tema de las importaciones de energía y carburantes. La siderurgia del Mutún que ahora está en manos del Estado, se hará con carbón mineral. Porque Bolivia no puede usar el gas natural propio ya que los compromisos de venta con Brasil y Argentina no permiten que quede gas disponible para el consumo interno.

Esto representa una doble afrenta para el manejo de la energía en el país. Por un lado significa que no se está cumpliendo con la constitución, que dice que el consumo interno debe ser la prioridad.

Pero por otro lado significa que ahora lo que recibe Bolivia por la venta de gas natural también deberá ir a comprar carbón mineral de Colombia.

 

 

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