El doble aguinaldo está nuevamente en el centro de la información sobre la economía nacional. Ayer lunes el director general del Instituto Nacional de Estadística (INE), José Luis Pereira, confirmó que el Producto Interno Bruto (PIB) del país crecerá por encima del 4,5%, lo que significa, de acuerdo al Decreto Supremo 1802, que las entidades públicas y privadas deben pagar el segundo aguinaldo.

El INE está bajo presión para dar la cifra oficial y Pereira ya adelantó que será superior a 4,5%.

Algunos sectores siguen tratando de lograr evitar el pago. Según el Deber de Santa Cruz, los productores de arroz, los cañeros, los avicultores, la Cámara Departamental de la Pequeña Industria y Artesanía (Cadepia) y la Confederación Nacional de Micro y Pequeños Empresarios (Conamype) de-safían el Decreto Supremo 1802 que los obliga a pagar el segundo aguinaldo.

Los sectores aseguran que viven días difíciles y, por lo tanto, no podrán cubrir el doble beneficio. En ese sentido, los empresarios plantean que el pago sea diferenciado de acuerdo al crecimiento de cada sector.

Uno de los argumentos más fuertes es que hay muchas empresas, inclusive empresas estatales que, más allá de crecer a 4,5% están a punto de quebrar. Entre los factores que llevan a esta situación crítica para algunos sectores es el bajo precios de las materias primas y la falta de control sobre las fronteras.

El contrabando de productos agrícolas baratos de los países vecinos ha sido una ayuda para el control de la inflación, que apenas alcanzó 0,47% en septiembre y 2,39% de acumulado en el año.

La devaluación de las monedas de los países vecinos abaratan su producción y la falta de control en las fronteras permiten que estos productos ingresen a competir con los productos nacionales.

Félix Nicasio, presidente de Cadepia, , la Cámara Departamental de la Pequeña Industria y Artesanía, señala que el crecimiento no llegó a su sector y que “el futuro de las pymes es incierto”.

Mario Felery, presidente de la Cámara Minera del Oriente, sostuvo que no se puede medir a todos los sectores con la misma vara, es decir, en cuanto al crecimiento y rentabilidad. Citó casos preocupantes como el cierre de operaciones de la ESM (Mutún) y lo que se prevé en el corto plazo que sucederá con los centros mineros Huanuni y Colquiri.

“¿Cómo podrá el propio Estado Plurinacional de Bolivia justificar el pago a los mineros asalariados del doble aguinaldo?”, cuestionó Felery.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) le ha dado ahora un nuevo argumento a quienes se oponen al doble aguinaldo. De acuerdo a las cifras de la Cepal, Bolivia crecerá 4,4%, este año porcentaje que está por debajo del mínimo requerido para el pago del doble aguinaldo.

Cuando las propias empresas estatales están al borde de la quiebra el doble aguinaldo se hace difícil de justificar. Las empresas estatales tienen todos los recursos de los bolivianos para pagar el aguinaldo de sectores improductivos. Para el sector privado no hay ese tipo de beneficios ni rescates estatales.

El doble aguinaldo se ha convertido también en un incentivo a la informalidad. Sólo el sector formal lo paga. Aunque no se admita abiertamente que hay una política de apoyo al sector informal, el doble aguinaldo se ha convertido en una demostración de que en realidad existe una política oficial de apoyo al sector informal.

 

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