El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en el mes de noviembre de 2012 una variación porcentual positiva de 0,47% respecto al índice del mes de octubre, variación acumulada 3,98% y a doce meses 4,49%.

Sin embargo, los dos últimos sondeos de opinión realizados por EL DIARIO en los mercados de La Paz, dan cuenta de una realidad muy diferente, donde las amas de casa se quejaron por el incremento de precios de productos básicos de la canasta familiar como la arroba de papa que subió hasta Bs 50 o el kilo de pollo que se cotizó hasta en Bs 15.50. El cálculo del incremento mensual de 10 productos alimenticios dio un promedio de un 13% a fines de noviembre.

Según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), durante el mes de noviembre, los productos que más subieron de precio son la papa, el tomate y la carne de pollo entero, por el contrario los precios que más bajaron son los de la cebolla y el locoto.

El IPC se calcula con la nueva Base 2007 en las ciudades de Sucre, La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Tarija, Santa Cruz, Trinidad, Cobija, incluye la ciudad de El Alto, asegura la entidad, en el último informe emitido ayer.

Esta forma de calcular la inflación es diferente a la anterior en que los alimentos ya no tienen una ponderación mayor al 50%. Es decir que se estima que la población de Bolivia ya no prioriza los alimentos en el gasto.

En la realidad los países con niveles de pobreza como los de Bolivia, los pobladores generalmente destinan la mayoría de sus ingresos al consumo de alimentos.

Según un reciente estudio difundido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) Bolivia es uno de los países más afectados por el hambre en la región.

Las cifras del informe muestran que un 8,3% de la población de la región no ingiere las calorías diarias necesarias para llevar una vida sana. En Bolivia la cifra es de 24,1%, es decir que uno de cada cuatro bolivianos pasa hambre.

Con estas estadísticas las cifras de la inflación se hacen poco creíbles para la población, que ve los precios de los alimentos subir pero la cifra oficial de inflación se mantiene relativamente baja.

En otros temas, esta semana surgieron nuevamente los reclamos por los avasallamientos en centros mineros. Mientras el ministro de Minería, Mario Virreira aseguraba que el yacimiento de Mallku Khota continuará bajo control del Ejército y la Policía, pues, es de propiedad del Estado y no se permitirá la formación de cooperativas de los comunarios para explotar esa riqueza minera.

En Cochabamba, el presidente de la Cámara Departamental de Minería (Cademi), Javier Bellot, aseguraba que al menos 100 yacimientos mineros fueron avasallados en los últimos años en el departamento de Cochabamba, en su mayoría por cooperativistas que operan de forma ilegal.

“Tenemos alrededor de 100 yacimientos que han sido avasallados. En los últimos cinco o seis años no se hizo absolutamente nada para resolver los problemas”, manifestó.

Bellot consideró lamentable la falta de un mecanismo para la aplicación de una “justicia minera” en casos como los registrados en la región. Dijo que el Gobierno o las autoridades departamentales deben resolver ese conflicto.

Recientemente, el presidente de la Federación de Empresarios Privados de Cochabamba (FEPC), Jaime Ponce.

Comentó que ante la falta de seguridad jurídica, muchos inversionistas extranjeros en minería, particularmente brasileños, optaron por trasladas sus inversiones a Perú, debido a que en Bolivia no se respetan los contratos y, en cualquier momento, las concesiones pueden ser ocupadas o avasalladas por cooperativistas o comunarios agrícolas. Este hecho ahuyenta la inversión, dijo.

 

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