Según la página especializada en materias primas de El Diario de La Paz, Petrocaribe, el club de países que dependen de los envíos de petróleo de Venezuela ha empezado a extrañar a Chávez.

Entre mayo y junio de 2013, el nuevo gobierno de Venezuela ha aumentado en más de 50% los intereses de financiación del petróleo a algunos de los países miembros de la organización.

Esto significa mayor endeudamiento para los países socios, que ya deben a Caracas más US$20.000 MM por los envíos de crudo de los últimos ocho años.

Aún no se sabe si Bolivia recibirá el mismo trato quizá el presidente venezolano podría aprovechar su visita a Bolivia para aclarar las nuevas condiciones de venta de diesel a nuestro país.

Según la Página de Economía y finanzas de El Diario de La Paz, después de la humillación aérea del presidente Morales, el gobierno nacional analiza la posibilidad de expulsar a los embajadores, romper relaciones, además de llevar el caso ante la ONU, demandándolos por haber violado un tratado de 1944.

La relación con España es la más antigua: se remonta al año 1534, cuando Diego de Almagro entró a este territorio, fundó Paria y se asentó en Tupiza.

En la actualidad, el flujo comercial con esos cuatro países europeos no es muy grande. De hecho tenemos un balance comercial negativo con todos ellos, es decir Bolivia les compra más productos a ellos de los que ellos le compran a Bolivia.

Pero resulta que las empresas petroleras más activas en buscar yacimientos y explotarlos con presteza son la española Repsol y la francesa Total.

Junto con la brasileña Petrobrás, estas dos empresas han respondido a las exhortaciones del gobierno del presidente Morales para aumentar la producción a fin de atender los compromisos de exportación de gas natural.

La más aplicada de todas es la española Repsol, que ha asumido como propio el compromiso de cumplir con los volúmenes de gas que deben ser enviados a Argentina.

Repsol y Total están en la primera línea de las empresas que han aceptado los incentivos creados con premura por el gobierno nacional para las empresas que decidan lanzarse a la búsqueda de nuevos yacimientos de hidrocarburos.

Por lo tanto, romper relaciones con España y Francia crearía condiciones muy difíciles a esta relación tan amistosa y llena de concesiones de parte del gobierno.

• El mensaje más profundo de los lamentables incidentes que sufrió el avión presidencial en Europa es que el nombre de Bolivia no es muy valorado en el exterior.

Todo el incidente Aéreo, y las repercusiones cochabambinas, han distraído la atención del tema de fondo que fue la razón por la que el presidente Morales fue a Rusia para empezar.

Estuvo allí para hablar de gas en un foro de país exportadores que buscan crear una especie de OPEP del gas.

Durante su visita, el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció que las empresas petroleras rusas (algunas de su propiedad) vendrán a operar en Bolivia.

No es la primera vez que se ofrece este tipo de tratos, anuncios similares llevan cinco años sin cumplirse, a pesar de muchas visitas de ejecutivos rusos a Bolivia.

Lo feo, es que las empresas españolas y francesas, que ahora podrían ser expulsadas, son las que mejor estaban respondiendo a los incentivos para invertir lanzados por el gobierno.

Más allá de disputas sobre espacio aéreo, lo que Bolivia necesita es encontrar más gas ya que según las cifras oficiales actuales, el gas que tenemos no alcanzará para cubrir la demanda interna en 2016.

 

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