La calificación de Bolivia ante los organismos internacionales está pasando por un mal momento. Los empresarios mineros del mundo califican a Bolivia como el pero lugar donde invertir por la falta de protección de las leyes de propiedad y los avasallamientos que son permitidos por el estado.

El BM dice que el país donde es más difícil pagar impuestos en todo el mundo es Bolivia.

Ahora según El Diario de La Paz, Se puso en evidencia una relación directa entre el índice de corrupción y la tasa de interés que los países deben pagar por sus bonos soberanos.

  • Chile, que figura en el ranking de corrupción en el puesto 21, el más bajo de América latina, tiene que pagar una tasa de interés muy baja por sus bonos en el exterior, de apenas 1,74%.
  • Bolivia, en cambio, que figura en el puesto 103 de la lista de corrupción, uno de los más altos de la región, tiene que pagar un interés de 5,95% por sus bonos en el exterior.

El Índice de corrupción fue difundido por Transparencia International y el gobierno nacional ha rechazado la calificación de país muy corrupto.

Pero resulta interesante observar que cuanto más corrupto es un país, mayor es la tasa de interés que debe pagar por los bonos soberanos que coloca en el exterior.

Esta es una muestra clara y directa de que este tipo de calificaciones internacionales tiene un efecto sobre nuestra economía. Nuestra mala reputación nos afecta económicamente.

Según el gobierno boliviano, la medición de la corrupción que hace Transparency International es sesgada, y la ha rechazado, pero el expresidente Jorge Quiroga ha dicho que la calificación refleja el hecho de que el gobierno del MAS ha anulado las licitaciones para la adjudicación de contratos con el Estado, lo que daría lugar a un alto grado de corrupción.

La empresa británica que hace las mediciones sobre la corrupción se basa en la opinión de los empresarios que operan en cada país, a los que consulta antes de emitir sus calificaciones.

Estos operadores económicos tienen que actuar en contacto permanente con los burócratas que administran la política económica país y se entiende que saben de qué se trata cuando deben calificar el grado de corrupción.

El funcionamiento de la Aduana Nacional, el descontrol de las fronteras, la presencia de cárteles internacionales de la droga, los sistema de operación del SIN, los millonarios contratos que se firman sin licitación ni estudios de factibilidad, el caprichoso manejo de las reservas internacionales, pero sobre todo la falta de seguridades jurídicas en el país por la lamentable situación en que está la justicia, son los responsables de estas calificaciones.

Los inversionistas extranjeros están demostrando que saben de qué se trata y por eso han decidido no traer sus recursos a Bolivia.

La reputación nacional está pasando por un mal momento y el efecto sobre la economía nacional ya se puede cuantificar; en los intereses que debemos pagar y en la falta de inversión.

 

Comments are closed.