Venezuela recibió un préstamo de China por US$ 5.000 millones que irán directamente a proyectos que permitan incrementar la producción de petróleo en Venezuela “en los próximos meses”.

Lo dijo Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, que también se reunió con el presidente de Rusia para discutir cómo mejorar el precio del petróleo.

La gira asiática del presidente maduro coincide con un repunto en el precio pero no son temas relacionados.

El alza del precio del petróleo sigue bajo el impulso de las declaraciones de la OPEP que ahora está dispuesta a negociar con los países no miembros de la organización para elevar el precio. La única opción es un compromiso para reducir las exportaciones.

Sin embargo, Venezuela que es miembro de la OPEP acaba de recibir un crédito de US$ 5.000 millones precisamente para aumentar la producción.

Esto ayudaría a reducir el precio internacional por lo que la postura de Maduro quedó indefinida. Para Venezuela el problema es que sus costos de extracción de petróleo son muy altos.

En realidad nadie sabe cuál es el costo de extracción en Venezuela porque las cifras sobre el sector son consideradas estratégicas y no se publican con frecuencia. Y cunando se publican son muy difíciles de creer.

Sin embargo es bien sabido que el petróleo ultra pesado de Venezuela tiene altos costos de extracción. Esto explica porque dentro de la OPEP Venezuela trata de convencer a los otros miembros de implementar políticas para aumentar el precio.

Para lograr aumentar el precio del petróleo se debe convencer al mercado de que falta petróleo. En el pasado la OPEP se comprometía a reducir sus volúmenes o cuotas de venta y esto era suficiente para influir en el precio de forma muy importante.

La OPEP representa alrededor de 40% de las exportaciones de mundiales de petróleo pero esta proporción ha estado cayendo. Cuando los precios estaban muy altos las inversiones en Rusia, áfrica y el resto del mundo aumentaron mucho y ahora la producción mundial ha aumentado. Tanto así que ahora la OPEP teme reducir sus cuotas de exportación porque esto solo sería renunciar a su participación en el mercado. Hay varios países que podrían simplemente aumentar sus ventas y neutralizar los esfuerzos de la OPEP.

Para Venezuela el problema es entonces que lo que busca es lograr que sus compañeros de la OPEP acepten reducir sus exportaciones pero permitan que Venezuela siga exportando lo mismo o aún más petróleo.

Paradójicamente entonces Venezuela está del lado de los productores de petróleo shale de EEUU que buscan aumentar el precio porque sus costos de extracción también son muy altos.

En este caso Bolivia estaría en el mismo bando, junto a Venezuela y los petroleros no convencionales de EEUU. Con la esperanza de que suba el precio.

 

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