Los empresarios exportadores de Bolivia deben enfrentar a diario condiciones que no son las ideales para exportar. Por un lado están los bloqueos de caminos por parte de grupos sociales, ya sean los mineros, los cocaleros, los jubilados, no faltan los bloqueos al libre tránsito y las exportaciones.

El mal estado de los caminos es otro tema importante. El 52% de los productores usan caminos precarios. Más de la mitad de los productores del país accede a sus comunidades por caminos precarios. Así lo reflejan los datos del primer Censo Nacional Agropecuario, realizado entre los meses de septiembre a noviembre de 2013, por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Hay otras trabas para las exportaciones que consisten en políticas de prohibir exportaciones. En el oriente el agro enfrenta prohibiciones a las exportaciones de oleaginosas y aceites, además de azúcar y otros.

La idea detrás de la prohibición parece buena y es la de garantizar que estos productos no salgan del país mientras aun haya demanda dentro del país. ¿Por qué exportar que en el país no hay suficiente?

A primera vista parece una buena idea, pero no lo es. Esto pone a los productores nacionales en una fuerte desventaja. Pues vendiendo afuera donde el precio es más alto podrían recuperar más rápidamente su inversión y aumentar su producción. El resultado, más producción para el mercado interno.

Bajo las condiciones actuales el Estado compra productos de afuera para garantizar el bajo precio de los productos dentro del país. Una vez más parece una buena idea, pero esta es una competencia desleal para los productores nacionales, pero más aun es una subvención a la producción de agricultores extranjeros, para que sus productos puedan competir con los productos de los bolivianos.

EL resultado es que es cada vez menos rentable invertir e producción en Bolivia. Aunque este no es un problema único a Bolivia en el mundo ha habido cientos de casos en los que estas políticas de control de pre precios y prohibición de exportaciones han fracaso en el largo plazo y han generado escasez y hasta hambrunas.

Otro de los factores que perjudica a los exportadores bolivianos es el tipo de cambio que al fortalecer el boliviano de forma artificial, hace que los productos bolivianos sean más caros.

Según una nota del El Diario de La Paz los exportadores enfrenta ahora un problema más.

El presidente de la Cámara de Exportadores (Camex) de La Paz, Larry Serrate, dijo que el Estado adeuda a los exportadores al menos Bs 1.000 millones en Certificados de Devolución Impositiva (Cedeim) desde hace tres años

Según Serrate, la deuda pendiente de pago del TGN, ha provocado un grave descalce en las inversiones y los recursos financieros que utiliza el sector exportador a nivel nacional para realizar sus operaciones de comercio exterior.

Según explicó, en reuniones realizadas entre la Cámara Nacional de Exportadores (Caneb), se debe esperar hasta dos años para que cumpla el Tesoro con la entrega de los valores del Certificado de Devolución Impositiva (Cedeim).

El representante de la Camex La Paz explicó que la falta de devolución de estos recursos quita competitividad a los exportadores respecto a sus pares de otras naciones porque este dinero podría ser utilizado en la inversión en cada una de sus unidades productivas como en maquinaria, promociones, ferias o eventos que quieran realizar.

Ahora que el boom de los precios de las materias primas llega a su fin el tema de la eficiencia se hace más importante. Pero el reclamo de los empresarios llega en un mal momento ya que Bolivia enfrenta el primer de déficit presupuestario en años.

 

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