La influencia de la política en la economía suele ser un problema porque los intereses de una determinada tendencia política no siempre están en línea con los intereses económicos de un país.
La proximidad de las elecciones del próximo ano, están empezando a tener efectos visibles sobre la economía nacional.
La semana pasada fue cuestionado el programa Evo Cumple y la furiosa reacción del vicepresidente ante las demandas de la oposición por que se transparenten las cuentas financieras de este programa.
El hecho de que no haya información clara sobre la forma en la que se recibieron los fondos para el programa entre 2007 y 2011 ha generado algunas preguntas incomodas y aparentemente muy molestas para el vicepresidente.
Según la página de Economía y Finanzas de El Diario de La Paz, Lo que más ha molestado al gobierno es que Doria Medina, un líder opositor, dijera que el uso abusivo de los recursos es igual a los “gastos reservados” de gobiernos anteriores (neoliberales).
En cinco años, el MAS ha gastado US$438MM en este programa, con un promedio anual de US$87,6MM.
Los recursos que usaban los gobiernos neoliberales, en la forma de gastos reservados, eran un poco menos: un promedio de US$ 50 millones por año.
Otra diferencia es que los gobiernos anteriores tenían la obligación de informar sobre los gastos reservados a la Contraloría.
Una de las principales dudas sobre el caso “Evo cumple” es precisamente el nombre, estos gastos de dinero del Estado se estarían haciendo bajo el nombre de un candidato electoral, lo que implica convertir un programa económico en un tema político electoral.
En un tema posiblemente relacionado, el Gobierno entregó ayer a las cooperativas del norte de Potosí unos 9MM de toneladas de colas y arenas de Catavi con contenidos de estaño, que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) debía haber explotado.
Artemio Mamani, dirigente de las cooperativas del norte de Potosí, dijo que “garantizamos que vamos a arrasar en las elecciones de 2014”, a tiempo de agradecer al Gobierno por el nuevo contrato, según ANF. “Vamos a retribuir estos desprendimientos que usted hace” para las cooperativas, recalcó.
El “desprendimiento” del que habla el señor Mamani, es económico, ya que es el Estado el que sale perdiendo. Comibol, es una empresa estatal, que paga impuestos y hace aportes laborales por sus empleados. Mientras que los cooperativistas trabajan bajo otro sistema. Sin mencionar que cuando se trata de eficiencia en la extracción son aun menos eficientes que el sector estatal.
Según cifras presentadas en diciembre del año pasado por el Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB), los mineros estatales son 4 veces más eficientes en la extracción de minerales. En el caso de la minería privada, esta es 32 veces más eficiente que la minería cooperativista.
Al garantizar los resultados de las elecciones del 2014, Artemio Mamani, dirigente de las cooperativas del norte de Potosí, pone en evidencia el propósito real de esta medida económica específica.
La ventaja que tiene la minería cooperativista es política y no económica. Simplemente son más y por lo tanto tienen mayor peso electoral.
Los factores políticos son indudablemente importantes, inclusive desde el punto de vista económico, en nuestro país las dos cosas están muy estrechamente relacionadas. Hasta el sistema legal relaciona a abaos factores con la figura del daño económico al estado.

 

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