De 2009 hasta inicios de 2014, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) invirtió más de $us 685 millones en la mejora de capacidad de procesamiento de gas natural en once plantas de procesamiento de gas natural, informó este domingo el presidente de la estatal petrolera, Carlos Villegas Quiroga.

El presidente interino de YPFB no menciono los casos más sonados de sobreprecios en las plantas en el mismo periodo; la separadora de líquidos de Río Grande que tenía un proyecto inicial de US$ 86.4MM terminó costando alrededor de US$260MM (según señala el propio Santos Ramirez, hombre fuerte del MAS, ahora preso por corrupción);

La separadora de líquidos de Gran Chaco que empezó costando US$498,7 MM terminó en alrededor de US$ 592,1 MM.

Según Villegas, La Nacionalización de los Hidrocarburos ha generado una época de bonanza en Bolivia y la estatal petrolera gracias a las significativas inversiones destinadas en el sector. “YPFB está viviendo una época de oro porque en los años de la Nacionalización hemos invertido $us 7.071 millones y este año vamos a invertir $us 3.029 millones y tenemos resultados incuestionables”, ponderó Villegas.

Para 2014, la estatal petrolera programó una producción de gas natural de 67 MMmcd y se tendrá una capacidad de procesamiento de 97 MMmcd en el mismo año. “Los aumentos de producción que van a venir en el transcurso de estos próximos meses y años ya no necesitan de capacidad de procesamiento porque hoy en día en el país lo tenemos”, destacó.

Todo esto suena muy bien en época electoral pero también deja ver una política muy peligrosa en YPFB. Todas estas inversiones están concentradas en usar el gas que Bolivia tiene. Este gas no es una reserva renovable y tarde o temprano se va a terminar. En este caso más temprano que tarde.

Los proyectos mencionados por Villegas son de consumo, pero no se le ha puesto el mismo empeño a encontrar nuevos yacimientos. Los proyectos mencionados consumen el gas encontrado en el país por las empresas privadas hace más de diez años, cuando tenían incentivos para la exploración.

Las cifras oficiales de YPFB dicen que con el aumento en la explotación y la inactividad en exploración, podría empezar a faltar gas tan pronto como el 2016.

Encontrar nuevas reservas es muy importante para Bolivia. El caso del petróleo es un buen ejemplo. La producción de petróleo en Bolivia ha caído en más de 50% desde 2006.

Es decir que producimos hoy menos de la mitad de lo que se producía entonces. Esto se debe a que nadie está buscando nuevas reservas y las que ya existían se están agotando.

El problema no es reciente. Esto viene de cuando se congeló el precio del petróleo en Bolivia y el precio en el resto del mundo se disparó.

Por ahora YPFB es más eficiente produciendo nuncios de exploración que en realizar exploración.

Según Siglo 21 Villegas la semana pasada dijo que en junio, tres meses antes de las elecciones, comenzará la perforación de tantas veces aplazado Lliquimuni Centro, en el norte del departamento de La Paz.

Villegas hizo anuncios similares durante todo el año pasado después de que PDVSA,  la estatal venezolana, anunció —a los pocos días de la muerte de Hugo Chávez— que ya no tenía más dinero para este proyecto.

• Siete veces se anunció la perforación, según recuerda Carlos Miranda, exministro de Energía, en un comentario titulado “Lliquimuni, una historia triste”. Y siete veces se la canceló.

El caso del petróleo es muy duro para Bolivia que hoy se ve obligada a importar derivados de petróleo de Chile, ahora nuestro mayor proveedor después de que Venezuela dejo de enviar combustibles.

Esperemos que la situación del gas natural no llegue al mismo. Al fin y al cabo, tenemos una política, decidida por referéndum, de no venderle una molécula de gas a Chile. Ya es Bochornoso depender de chile para las importaciones de derivados de petróleo. Sería aun más vergonzoso depender de Chile para el gas.

 

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