Las noticias económicas de Bolivia están dominadas hoy por el anuncio de ayer del presidente Morales que entregó maquinaria a la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM) para iniciar las operaciones mineras y anunció que los $us 36 MM de las boletas de garantías que ejecutó su Gobierno a la empresa Jindal Steel Bolivia se invertirán en la explotación del hierro del Mutún en Puerto Suárez.

Morales también dijo que espera que a partir de la gestión 2014 Bolivia pueda exportar al año un millón de toneladas de este mineral con valor agregado.

Esta noticia ha distraído la atención del hecho de que el proyecto lleva años de retrasos. De hecho hay varios temas que no se tocaron.

La Jindal aun busca en tribunales internacionales que se le devuelvan los US$ 36MM de las boletas de garantías ejecutadas. Esto tiene mucho que ver con otro tema que no se mencionó en el anuncio de ayer que es el del combustible.

La Jindal se fue porque Bolivia no tiene suficiente gas para procesar el echar a andar la maquinaria que la hindú había comprado para la siderurgia del Mutún. A pesar de que en 2007 se le abrían dado garantías de que tendría el gas en tres años, en 2012 Bolivia sólo ofrecía 2,6 MMm3d de los 10MMm3d necesarios para que Bolivia produzca acero.

Esto a pesar de que la constitución dice claramente que la política energética del país debe dar prioridad al consumo interno y la industrialización.

Bajo la nueva administración estatal, Bolivia no sólo que debe esperar hasta 2014 para empezar a procesar algo de hierro, (hasta entonces seguiremos exportando básicamente tierra con alto contenido de mineral) sino que Deberemos importar carbón para hachar a andar la siderurgia.

Ni siquiera en 2014 Bolivia podrá usar su propio gas para la siderurgia, pues este está comprometido para ser exportado.

En otro tema Hoy lunes como es costumbre en este espacio veremos la más reciente edición de la carta informativa Siglo 21 que esta semana le da especial atención a un tema que ha sido descuidado en Bolivia.

Me refiero al tema del mar. Y una aparente metida de pata del presidente Chileno en el tema marítimo.

Según siglo 21, la semana pasada Piñera arrojó una carta nerviosa en la mesa: reveló que ofreció a EMA un enclave para Bolivia al sur de Arica, pero que ese ofrecimiento quedaría sin efecto si el tribunal de La Haya que debe fallar en el diferendo chileno peruano sobre el mar territorial diera la razón a Perú.

Es decir que ¡si La Haya da la razón a Perú en el diferendo chileno peruano, Bolivia pierde en su relación con Chile!

Esto pone en duda la eterna posición chilena de que este es un tema bilateral.

De inmediato, el gobierno peruano dijo lo suyo. Recordó a Chile que habían acordado no incluir temas ajenos que los dividen mientras están esperando el fallo de La Haya.

Un parlamentario peruano califico la declaración de Piñeira como  “desleal y mentirosa”.

Según Siglo 21, La actitud de Piñera fue un gesto desesperado después del intenso cruce de palabras al que lo llevó Evo Morales en Santiago durante la cumbre CELAC-UE, hasta hacerle cometer un lapsus y decir que “los principios de soberanía no se negocian EXCEPTO por razones económicas”.

El aparato de prensa de La Moneda, la presidencia chilena, hizo esfuerzos agotadores para borrar aquella palabra EXCEPTO. El aparato de prensa que llevó Evo Morales no tuvo capacidad de hacer nada para que quedara registrado que en el cruce nervioso de palabras, Piñera había aceptado la propuesta de Morales.

Una explicación podría ser que en Bolivia hay sectores populares bolivianos que no perdonan a EMA haber ofrecido gas natural a Chile.

 

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