El desplome de los precios del petróleo ha destrozado el rublo ruso, y llevado a Venezuela al borde del colapso económico. Y tiene a países como el nuestro preocupados por la dependencia de las exportaciones de gas y petróleo.

Aun así las empresas que extraen petróleo no convencional en EEUU buscan exportar su producción.

Según los expertos son una de las principales causas de la caída de precios. Solas han logrado aumentar la producción de petróleo de EEUU hasta superar a Arabia Saudita. Es esta sobre oferta la que junto con otros factores como mayor producción en Libia e Irak y la menor demanda europea y china que han resultado en el nuevo precio del petróleo.

Estas empresas estadounidenses que extraen el petróleo no convencional están apoyando la revocación de una prohibición a las exportaciones que está en pie en EEUU desde 1970.

Si logran su cometido el precio podría caer aún más aunque las ventas serían marginales, pero aún así las empresas quieren tener la opción de vender afuera.

En Bolivia mientras tanto las medidas para enfrentar la caída del precio del petróleo aún no están muy claras. Por un lado se niega que el bajo precio afectará nuestra economía. El Ministro Luis Arce ya no habla de un blindaje pero se refirió a un colchón en la forma de las reservas internacionales y sobre todo negó que el nuevo precio afecte el crecimiento en 2015.

El debate que se enfrenta en Bolivia y el mundo hidrocarburífero es sí los estados productores deben reducir su gasto para enfrentar el nuevo precio o invertir más para impulsar la economía alternativa.

En Bolivia los anuncios son mixtos, por un lado se asegura que el precio no afecta a la economía pero por otro se anuncian futuras estrategias para lidiar con la nueva situación.

Según ANF ya se ha dado la primera acción clara al respecto y apunta a una reducción en el gasto.

A consecuencia de la caída del precio del barril de petróleo y de los minerales, el Gobierno nacional determinó rechazar la demanda de los jubilados del país de otorgarles un bono anual de 3.000 bolivianos.

Este rechazó originó el descontentó de los rentistas y jubilados quienes señalaron estar “frustrados” por la decisión toda vez que desde noviembre de 2014 se realizaron reuniones y mesas de trabajo con el Gobierno para acordar el pago.

Al parecer esto no señala la tendencia hacia la austeridad.

Según Página Siete de La Paz, El Gobierno aprobó una escala salarial de hasta 70.000 bolivianos para el personal ejecutivo de la nueva  Gestora Pública de Seguridad Social, que reemplazará a las AFP en la  administración de los aportes para la jubilación.

El secretario de Relaciones Internacionales de la Confederación de Fabriles de Bolivia, Vitaliano Mamani, cuestionó ayer la aprobación de la norma, a cargo del Órgano Ejecutivo, y también criticó que esos empleados estén bajo la Ley General del Trabajo.

El futuro debate sobre el ajuste salarial para 2015 será otra oportunidad para definir que Bolivia enfrenta el nuevo precio del petróleo con recortes o con mayor gasto.

 

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