El precio del petróleo este año cierra con un aumento de 7,91% en su precio, a pesar de una fuerte caída desde septiembre.

El precio del oro tuvo el peor año en décadas. Cayó en 28,59% desde enero y las perspectivas no son de una recuperación muy inmediata. La plata perdió 35,44% de su valor en 2013.

El estaño ha mantenido su precio y el zinc registra un leve aumento en su precio en comparación con el cierre del 2012.

Los precios de las materias primas siguen siendo muy importantes para Bolivia.

Las exportaciones de materias primas siguen sumando más de 70% de las exportaciones legales del país.

Y el alza en el precio del internacional del petróleo significa que el precio del gas que exportamos, que representa el 50% de las exportaciones, se ha mantenido alto.

Aunque el año también cierra con una duda sobre las exportaciones hacia Argentina. El vecino país tiene una deuda pendiente de varios meses por el gas que le envía Bolivia. Los problemas económicos en Argentina empiezan a poner en duda la capacidad de pago de esta deuda.

La administración de Cristina Kirchner pagará deuda soberana por unos 901 millones de dólares con reservas internacionales, lo que golpeará a los fondos del Banco Central de ese país.

De esos recursos, 300 millones de dólares se abonarán por una deuda que el país austral tiene con Bolivia por importación de gas.

Desde la nacionalización de la petrolera argentina YPF, la dependencia que tiene ese país del exterior para proveer combustibles se incrementó exponencialmente.

El año terminará con un nivel de importaciones que le costarán al Estado argentino aproximadamente unos US$ 13.000 millones según datos relevados por consultores privados, el equivalente al 45% del total de las reservas del Banco Central argentino, lo que hace más urgentes sus esfuerzos por autoabastecerse.

Esta sería una de las principales resoluciones de Argentina para el 2014, buscar autoabastecer su demanda de energía.

El tema es de gran importancia para Bolivia. Argentina no está cumpliendo con la construcción de un gasoducto que permita aumentar el volumen de gas que Bolivia le vende. Más aun, han anunciado que buscan reducir sus compras de gas.

Para Bolivia esto es muy preocupante ya que también argentina sea puesto fuete en el tema de las remuneraciones a las empresas Argentinas que fueron nacionalizadas por el gobierno boliviano y su ministro de energía llego muy cerca de relacionar ambos temas.

Cuando Evo morales amenazó con expulsar del país a las empresas que sigan procesos de demanda contra Bolivia por las nacionalizaciones, la respuesta de argentina fue que ellos buscarían prescindir del gas importado.

Para Bolivia el tema representa una amenaza a sus ingresos, pero también una esperanza de que algo más del gas boliviano se quede en el país para abastecer la demanda interna que ha sido descuidad.

Hay tres zonas industriales departamentales bolivianas que no reciben el gas boliviano para sus industrias, hay tres cementeras en Santa cruz que no pueden producir cemento por que YPFB dice que sólo alcanza el gas para una. Mientras tanto el estado usa los recursos del gas para comprar cemento del Perú.

Y tras el fiasco del Mutún que no puede operar por falta de gas natural para los bolivianos, el año cierra con noticias de que el proyecto del litio tiene el mismo problema, no hay gas para los proyectos bolivianos.

 

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