El precio del petróleo sigue causando dolores de cabeza a los países que dependen de su cotización para balancear su presupuesto. La Organización de Países Exportadores de Petróleo OPEP, ha pedido a sus miembros calma y paciencia para esperar que pase el boom de producción de petróleo no convencional de EEUU.

Países como Venezuela Ecuador e Irán están ante una crisis si el precio se mantiene tan bajo como ahora pues este precio no les permite cubrir sus gastos presupuestados.

En Bolivia aún no está claro en qué precio el efecto sobre Bolivia generaría un déficit.

El Gobierno proyecta un presupuesto de inversión pública para  2015 que “rebasará” los 6.000 millones de dólares y que incluirá proyectos para obtener energía atómica.

Según Página Siete, de La Paz, ayer el vicepresidente del Estado, Alvaro García Linera aseguró que “la inversión pública va a rebasar los 6.000 millones de dólares para 2015”.

La inversión pública programada para este año es de 4.519 millones de dólares, según el   Presupuesto General de la Nación (PGE) 2014.

Aunque según el informe del 6 de agosto del propio presidente Morales, este año estaríamos ante un déficit por los gastos imprevistos del G77. Que según el presidente fue “la mejor campaña” electoral.

El Vicepresidente, explicó que, tras la victoria electoral del partido de Gobierno, decidieron hacer “modificaciones” e incluyeron varios proyectos.

García Linera anticipó que para 2006 se priorizarán “la inversión en termoeléctricas y el ciclo combinado, el plan atómico, las nuevas carreteras, los hospitales de cuarto nivel, la inversión agrícola, y represas”.

La inversión pública    subió de 629 millones de dólares en 2005 a los 4.519 millones registrados este año, lo que significa un incremento del 618%, según datos oficiales del Ministerio de Economía.

Entre los proyectos  para esta gestión, están la planta de urea y amoniaco, en Cochabamba, con más de 387 millones de dólares y el teleférico, con 116,3 millones de dólares, entre otros.

La gran falencia, por supuesto, fue la inversión en exploración de gas y petróleo. El gran aumento en los ingresos por los altos precios de las materias primas permitió un mayor gasto.

Pero los proyectos en los que se ha invertido hasta ahora y los que se han programado están diseñados para consumir cantidades cada vez mayores de gas natural. El problema es que el gas natural se está agotando.

YPFB viene anunciado que pronto revelará nuevas reservas de gas pero esto es poco probable dada la baja inversión y las trabas burocráticas para la exploración que ha denunciado el propio vicepresidente.

Según las cifras actuales de YPFB el pico de producción se alcanzaría el próximo año y de allí en más la producción empieza a caer.

Este sería un doble problema pues estos proyectos como las termoeléctricas y las plantas de tratamiento de líquidos, se quedarían sin gas. Algo parecido a lo que le pasó al proyecto del Mutún.

Más aún Bolivia tiene compromisos de exportación de su gas natural con Brasil y Argentina que prevén multas si no tenemos suficiente gas para entregar.

Esto y el tema del menor precio que tiene el gas, que está indirectamente indexado al precio del petróleo, son temas que no se han aclarado aun.

 

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