La inminencia de un ataque de EEUU a Siria parece haberse disipado al menos por el momento, con lo que el precio del petróleo ha frenado su escalada de los últimos días.

Los militares sirios han advertido que el precio del petróleo podría llegar a 150US$/barril si se da una intervención armada en su país.

Los Analistas están de acurdo, pero el conflicto ha generado grandes compras de futuros de petróleo a precios muy altos y si la intervención es muy fugaz, entonces el precio podría caer rápidamente como consecuencia de los especuladores que tratarán de deshacerse de su opciones acumuladas.

El efecto como sabemos se siente sobre el precio del gas que Bolivia vende a Brasil y Argentina.

El mercado mundial del gas natural licuado (GNL), que se transporta refrigerado en buques, compite con el gas que se envía por ducto como en el caso boliviano.

Por ahora el precio del gas natural se cotiza entre 0,75US$/MMBTU en Arábia Saudita, a entre 3y4US$/MMBtu en EEUU hasta US$12 en Europa y entre 16 y 17US$/MMBTU en Japón. Pero el precio de enviar el GNL está cayendo y podría ser una fuerte competencia para Bolivia.

El boom del gas shale o no convencional de EEUU le ha permitido exportar gas este GNL es vendido a precio de HH, es decir que en este momento se vendería en 3,63US$MMBTU. Esto más el costo de licuado, transporte y regasificación. En el caso más lejano, para llevar este gas a las antípodas, esto tendría un costo de US$6,5 por MMBTU.

Esta simple estructura de precios está amenazando algunos contratos que en comparación parecen muy caros especialmente en Japón. Si las exportaciones estadounidenses de GNL siguen aumentando podrían cambiar la el mercado del gas a nivel mundial y el GNL realmente competiría en precio con el gas boliviano.

La reducción de los precios de las materias primas de exportación bolivianas ya están generando problemas en el sector minero.

Humberto Vacaflor alerta hoy en El Diario de La Paz sobre una posible segunda relocalización.

Cuando se produjo el cierre de Comibol y la relocalización de sus trabajadores, en 1986, el estaño se cotizaba en 2 dólares la libra fina.

Cuarenta años después, con el estaño en 10 dólares, Comibol está nuevamente en quiebra y podría ser cerrada.

Dos meses y medio duró en el cargo de presidente de Comibol el ingeniero Edgar Hurtado y fue reemplazado esta semana por Marcelino Quispe.

Su pecado fue haber dicho que la empresa está virtualmente quebrada porque no tiene utilidades.

Quispe viene de haber manejado Huanuni y provocado que el costo de producción de esa empresa trepe hasta 10 dólares por libra fina. Una decisión incomprensible, elevó la cantidad de obreros de Huanuni de 700 a 4.700 primero y luego a 5.200.

El despido de Hurtado se produce cuando los trabajadores de Colquiri llegaron a La Paz para denunciar que la empresa es mal administrada por Comibol, los de Mallku Cota revelan que el gerente de esa empresa sólo permanece un día por mes en el lugar, Karachipampa sigue sin comenzar a operar, Vinto está en dificultades, Mutún paralizado y el proyecto del litio en manos de ineptos.

Si Comibol llegara a cerrar operaciones, todos sus activos pasarían a poder de los cooperativistas. Sería una relocalización diferente de la anterior.

Esa sería una solución política, porque los 160.000 cooperativistas quedarían muy agradecidos, pero el fisco habrá dejado de percibir los tributos de la empresa estatal y pasaría a recibir las migajas que pagan las cooperativas.

 

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