A raíz del desmesurado crecimiento de la deuda pública, cada niño que nace en Bolivia recibe ahora una factura: debe más de 1.500 dólares. Las cifras muestran pequeñas discrepancias. El tema fue puesto en discusión recientemente probablemente por temas electorales y debe preocupar a los bolivianos. Sin importar qué pase en las elecciones estas deudas permanecen.

Según El Diario de La Paz, Armando Méndez, expresidente del Banco Central de Bolivia, calcula que, producto de la deuda pública, en este momento, cada boliviano debe 1.686 dólares, mientras que en 2005 sólo debía 500 dólares.

Y José Luis Parada, secretario de Hacienda de la Gobernación de Santa Cruz, calcula que, en realidad, la deuda de cada boliviano es en este momento de 1.421, frente a la de 500 dólares de 2005.

Pero Méndez deja en suspenso una duda: si la China concediera a Bolivia el préstamo de 3.000 millones que pidió el presidente Evo Morales, la deuda boliviana llegaría por primera vez en la historia de los 20.286 millones de dólares.

Y por lo tanto, cada boliviano pasaría a deber 2.028 dólares, en lugar de los 500 que debía en 2005.Deuda 2

El argumento del gobierno es que en 2005 la deuda representaba 50% del PIB de entonces y que ahora esa relación es mucho menor.

Ahora el gobierno tendrá que buscar otro argumento, porque la deuda por encima de los 20.000 millones de dólares equivale a 66% del PIB.

En estos cálculos hay varias discrepancias con las cifras oficiales. En las cifras oficiales por ejemplo, no figura como deuda del estado los bonos del BCB en bolivianos que se emiten para regular la cantidad de circulante.

Tampoco entra en la contabilidad oficial, los créditos a las empresas estatales como YPFB y Comibol que recibieron US$3.000MM de las Reservas Internacionales Netas. Este caso es más extraño aun pues estos créditos tampoco figuran en las propias RIN. Es decir que se presta dinero de las RIN, pero en la contabilidad estos créditos no reducen las RIN ni figuran como una deuda.

Otro tema del que nadie habla mucho es el de los Certificados de Devolución Impositiva (Cedims) estos certificados son técnicamente deuda del estado con las empresas pero por alguna razón no figuran en la contabilidad oficial como deuda.

Una de las principales críticas al alto nivel de endeudamiento es que: ¿si estamos en tiempo de bonanza por qué tenemos que endeudarnos?

El propio Méndez da una respuesta. El gasto público de este gobierno creció cada año en 16%, mientras que durante gobiernos anteriores sólo solía crecer en 10%.

Como resultado de esta actitud dispendiosa, en este momento Bolivia tiene alrededor de medio millón de empleados públicos, lo que es un récord. Es decir que 5% de los bolivianos son empleados públicos.

Sólo Venezuela tiene una tasa superior, pues en ese país hay 5 millones de empleados públicos, así como hay 15 bonos similares a los que concede el Estado boliviano a sus ciudadanos.

En Bolivia tenemos un problema adicional, y es que etas deudas deberán ser pagadas cuando los precios de las materias primas yo no estén subiendo y el gas se vaya agotando.

Por eso es que se teme que cuando hayan pasado las elecciones, el gobierno pondrá en práctica medidas para aumentar los ingresos del Tesoro, creando impuestos a la producción. Y también se considera inevitable un gasolinazo.

 

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