La haya y el sistema de justicia internacional ha vuelto a hacer noticia en Bolivia pocos días después del fallo en el caso marítimo entre Chile y Perú.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, manifestó que el Estado boliviano desconoció cualquier organismo de arbitraje.
“Hemos desconocido todo organismo de arbitraje. No formamos parte de ningún organismo de arbitraje”, señaló.

Pero no se refiere al caso de la demanda marítima Boliviana en la haya, ni a la sentencia en caso entre Perú y Chile, el ministró se refiere al fallo a favor de la empresa británica de energía eléctrica Rurelec. Cuyas acciones fueron expropiadas por el Estado Boliviano.

Según la corte, El gobierno boliviano deberá pagar US$ 41MM, de los cuales US$ 35,5MM corresponde al monto fijado por compensación y US$ 5,5 millones por dividendos no pagados antes de la expropiación del 1 de mayo de 2010.

En otros temas, Hoy lunes, como es costumbre en este espacio, veremos la más reciente edición de la carta informativa Siglo 21.

Desde 1945, al principio cada diez años, y luego con más frecuencia, las crisis argentinas provocan problemas en la región y sacudones en la economía boliviana, que esta vez el gobierno boliviano no parece preparado para enfrentar.

En 2001: Hace doce años, el gobierno de Jorge Quiroga, enfrentado a la crisis argentina de ese momento, estaba barajando la posibilidad de aplicar un arancel extraordinario a los productos argentinos, de hasta 35%, según las ediciones de Siglo 21 de la época. La idea fue descartada por temor a la inflación.

Las remesas de los bolivianos residentes en Argentina, que se calculaban en US$ 100MM, dejaron de llegar. Y se miraba con espanto la posibilidad de que retornen unos 500.000 ciudadanos a una Bolivia sacudida por la crisis la economía legal y la ilegal, al mismo tiempo.

Ahora, el gobierno del presidente EMA parece no haber advertido el peligro de la crisis argentina para la economía boliviana a pesar de los reportes que llegan desde la frontera.

El ingreso de mercadería, aunque abrumador, es el problema menor para la economía boliviana. La carne de res, que costaba tres veces lo que cuesta la boliviana, ahora está al mismo nivel.

Se informa desde Yacuiba que los controles de salida de divisas se han hecho más rigurosos, pero que eso no frena la fuga de uno de los bienes de exportación más baratos que tiene Bolivia desde que el actual gobierno optó por mostrar su antiimperialismo rebajando la paridad con el dólar.

El ministro de economía Luis arce ha estado insistiendo en que es potestad del BCB definir el precio del dólar.

La devaluación de la moneda Boliviana no debería ser un tema político. Mantener nuestra moneda fuerte frente al dólar no es una señal de victoria ante el imperialismo, es simplemente encarecer los productos Bolivianos en el resto del mundo y perjudicar a los exportadores

El verdadero problema con una devaluación sería que las importaciones de bienes cotizados en dólares se harían más cara para los Bolivianos.

El caso más grave serían las importaciones de diesel desde Chile que es ahora el principal proveedor de carburantes para Bolivia. El diesel que Bolivia importa se cotiza en dólares y una devaluación lo haría más caro.

Bolivia depende ahora de Chile para las importaciones de diesel que no se produce en el país por falta de producción de petróleo.

 

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