El tema de los avasallamientos de tierras productivas tomaron un giro positivo esta semana con la devolución de algunas tierras en Santa Cruz. Lamentablemente los avasalladores prometieron volver.

Las determinaciones del propio presidente Evo Morales sobre el tema no parecen haber frenado una red de asaltante de tierras que opera en varios niveles.

Según El Diario de La Paz, El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Demetrio Pérez, afirmó que el Gobierno tiene conocimiento de la identidad de altos funcionarios que trabajan en complicidad con avasalladores en el departamento de Santa Cruz.

El Gobierno ya tiene los nombres, de los “altos funcionarios del Gobierno que están involucrados en esto, se van a dar a conocer los nombres de que instituciones son, porque las informaciones que salían eran muy precisas, con referencia a cada uno de los predios que han sido avasallados”, asegura Pérez.

Añadió que estos grupos organizados cuentan con equipos tecnológicos, movilidades lujosas y asesoramiento legal para tomar.

“Queman y roban maquinaria, roban el ganado, se han dado el lujo de poner fierros en los campos para que las cosechadoras no cosechen, que se vaya perdiendo la producción y la calidad del grano también se pierde con el pasar de los días”, acotó el representante del sector.

Explicó que estas autoridades usan su cargo gubernamental para ofrecer tierras en el oriente del país, y se estima que 50 mil hectáreas de cultivos de oleaginosas fueron avasalladas sin contar las tierras de otros sectores como el ganadero.

El efecto sobre la producción se siente en los precios de los alimentos y en el aumento de las importaciones de alimentos para el mercado interno. En unos meses el efecto también se hará evidente en la reducción de las exportaciones, de los productos que aún pueden exportar los productores bolivianos.

La presión sobre los precios viene ligada también al doble aguinaldo.

Según Los Tiempos de Cochabamba, La necesidad o no de un reajuste al precio del pan para 2014 será definida en base a un estudio de costos y un análisis de la provisión de insumos en un ampliado que está previsto para este fin de semana, en Oruro, informó ayer el presidente de la Federación de Panificadores de Cochabamba, Fredy Cuentas. Con lo que los avasallamientos contribuyen también la inflación.

Según un informe de El Deber de Santa Cruz, los avasalladores dejan desolación a su paso.

Sin contar el robo de piezas de equipos y de maquinaria agrícola, destrozos de alambradas, rejas, vidrios y de otros bienes materiales afectados de los 14 fundos agrícolas que fueron objetos de asentamientos ilegales en Limoncito; los legítimos dueños de las tierras, deducen pérdidas económicas por valor de $us 250.000.

A decir de José Luis Roca, vocero de los afectados, la cuantificación del deterioro financiero corresponde a la inactividad que se extendió por 18 días. Dijo que en este periodo gran parte de la superficie sembrada de soya se malogró debido al veto de la cosecha y siembra dispuesto por los tomatierras. 

Roca explicó que, si bien la oferta de granos en vaina es buena, el efecto de la demora en la cosecha se refleja en la calidad y peso. Estos factores ‘mataron’ las aspiraciones de los cultivadores de vender la tonelada de soya para semilla a $us 800; ahora les ofrecen pagar $us 360 por la tonelada.

 

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