La falta de exploración de nuevos yacimientos de gas natural en Bolivia ha llegado a poner en alerta al público sobre la futura escasez de gas natural. Esta falta de previsión ha llevado a que el país se dedique a explotarlos yacimientos descubiertos entes de 2005 de forma cada vez más intensiva.
Uno de los resultados es que estos yacimientos necesitan de mayor inversión para seguir extrayendo la mayor cantidad posible de gas natural.
Esto en términos de la industria quiere decir que los yacimientos se agotarán antes, pero también que se necesitará cada vez más inversión para mantenerlos en funcionamiento.
El sector estatal gasífero ha estado invirtiendo en proyectos, el Banco Central le ha prestado a YPFB más de US$1.000MM de las RIN, una medida fuertemente criticada. Pero estos recursos se han destinado mayormente a inversiones como la creación de plantas procesadoras de gas.
Estas plantas, como la Planta Separadora de Líquidos de Río Grande, han sido el cetro de casos de corrupción y sobre precios.
Según ANF, El exejecutivo de YPFB, Gerson Rojas, quien cumple una detención preventiva en la cárcel de Palmasola de Santa Cruz, por presuntos hechos de corrupción en la estatal petrolera, pidió este lunes a la justicia se investigue al presidente de esta instancia Carlos Villegas porque habría sido el principal responsable del proceso contratación.
Además de los casos de corrupción y las denuncias de sobre precios, estos proyectos consisten en usar más gas. Es decir que aumentan la demanda interna de gas.
El abastecimiento de esta demanda está garantizado por la Constitución política del estado. Aunque ya se han dado casos en los que esto no se cumple, el ejemplo más evidente fue el Mutún.
Cuando se licitó la siderurgia del Mutún YPFB prometió 7MMm3d de gas natural en tres años; seis años después sólo había 2,6MMm3d disponibles por lo que el proyecto fracasó.
Según algunos expertos, la falta de gas afectaría el consumo interno actual tan pronto como 2016, lo que hace que la necesidad de encontrar nuevos yacimientos sea cada vez más desesperado.
Esto se refleja en la reciente decisión del ejecutivo de abrir los parques nacionales y áreas protegidas a la exploración.
La Nación Guaraní de Bolivia resolvió declararse en estado de emergencia y vigilia permanente tras el anuncio del Gobierno de ingresar a las áreas protegidas para efectuar trabajos de exploración de petróleo y gas.
La Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) exigió validar y aprobar la propuesta de Ley Marco de Consulta antes de cualquier actividad petrolera en las reservas naturales.
El presidente de la paralela Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob), Adolfo Chávez, que busca la aprobación de la propuesta de Ley Marco de Consulta.
Según el dirigente, el parque nacional Aguaragüe va a ser la punta de lanza de la exploración.
“Aquí se va a dar la primera explosión de conflicto” asegura Chávez; que advierte que en Madidi y Pilón Lajas, las comunidades de Reyes, parte de San Borja, Santa Rosa de Yacuma, San Buenaventura e Ixiamas, podrían ser afectadas directamente por la destrucción de que genera la exploración.
Chávez sugirió al Gobierno ni mencionar al parque Isiboro Sécure (Tipnis) para evitar más conflictos. Aunque Denunció que YPFB ya tiene contrato con Petroandina para explotar el área.
Este tipo de conflictos se harán más frecuentes al modo que aumente la desesperación por encontrar nuevos yacimientos de gas natural.

 

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