Un nuevo estudio de la consultora en energía Wood Mackenzie, estima que la reducción en inversiones realizadas y programadas por las grandes petroleras del mundo alcanza los US$ 200.000 MM.

Los proyectos han ido cayendo junto con los precios del petróleo, a principios de año los proyectos que sólo eran rentables con un precio del Brent de US$ 90 por barril empezaron a ser borrados de las proyecciones de inversión. Ahora con el precio del Brent por debajo de los US$ 55 el barril inclusive aquellos que sólo son viables con precios menores a los US$60 el barril están en duda asegura el informe.

En minería esta semana, Anglo American, una de las empresas mineras más grandes del mundo anunció el despido de 6.000 empleados como resultado de la caída en las utilidades. Lonmin también anunció el despido de 6.000 trabajadores en Sud África como respuesta a la reducción de precios de los minerales.

La siguiente victima en este dominó de consecuencias es el gasto disponible de los países cuyos ingresos dependen de la venta de materias primas.

Según El País de España, las utilidades de las 500 empresas más grandes que operan en América Latina, cayeron en 41% durante 2014 en relación al año anterior y las ventas netas cayeron en 4,5%. Según la publicación la caída se debe al bajo precio del petróleo, otras materias primas y la devaluación de las monedas locales.

 

Un informe de Capital Economics, asegura que las ventas al público de las empresas que operan en los países en desarrollo que dependen de la exportación de materias primas han caído en 2,6% en mayo y 2,7% en abril.

Todo indica que las inversiones en estos países están listas para un reajuste. El momento es muy duro para Bolivia que busca ahora logra inversión en el sector hidrocarburos, energético, minero y agrícola.

Durante el súper ciclo, Bolivia logró evitar a los inversionistas en el sector hidrocarburos con la nacionalización; en el sector minero con  los avasallamientos aprobados por el estado, y en el sector agrícola con las restricciones a las exportaciones y la pasividad ante los avasallamientos de tierras productivas.

Ahora que las condiciones internacionales han empeorado Bolivia busca atraer inversión sin haber superado los problemas en minería y el agro. En el sector hidrocarburos la rendición es total, con la entrega de los parques nacionales, sin embargo, las condiciones internacionales están en contra.

Ayer el vicepresidente Alvaro García Linera dio la noticia de que no se nacionalizará. “Estoy aquí para reafirmar el compromiso del Gobierno de Bolivia con la empresa Sumitomo, para darle garantías. No se asuste“.

Esto es una muestra de la situación en la que están los esfuerzos por atraer a los inversionistas, que según el propio Lineras ahora necesitamos. En este momento no estamos buscando ser más atractivos para las inversiones. El primer paso debe ser dejar de ser repulsivos a los inversionistas.

Ahora que las condiciones internacionales para la inversión en materias primas no son las mejores por los bajos precios. Bolivia debe empezar desde abajo: no sólo se necesita ofrecer buenas oportunidades y condiciones favorables sino que debemos convencer a los inversionistas que ya no somos peligrosos para ellos.

 

Comments are closed.