El Gobierno anunció que prepara un decreto para declarar a los más de 44.000   motorizados sin documentación,   denominados chutos, en chatarra para luego fundirla y convertirla en hierro de construcción.

De esta manera el Ejecutivo descartó una vez más la posibilidad de emitir una norma para legalizar los coches ilegales.

“La Aduana no se quedará con todos esos vehículos. Se está trabajando en un decreto supremo de chatarra. La venta de los vehículos que estén en calidad de chatarra es un ingreso para el Estado”, anunció ayer la presidenta de la Aduana Nacional de Bolivia, Marlene Ardaya.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, informó ayer que “ya no habrá otra ley para regularizar (chutos). El presidente Evo (Morales) dijo que no se regularizarán estos autos. Tenemos que convertir ese parque automotor en chatarra (…) porque nos provocaría un problema para el medio ambiente. La mayoría de esos autos tiene más de 15  años de antigüedad”.

Claro que hay autos legalmente importados que también contaminan pero ese es otro tema.

La idea de convertir estos autos en chatarra es buena; el 55% del peso de un automóvil promedio es acero común y hierro, un 15% adicional es acero reforzado, 10% es aluminio, otro 10% es plástico y el 10% restante son otros materiales diversos.

El tema es importante por varias razones, uno que el número de chutos en circulación hace que la idea de un perdonazo sea electoralmente tentadora, la anterior amnistía para los cutos funciono así.

El otro tema importante es la necesidad boliviana de producir hierro y acero para dejar de importarlo.

Según la más reciente edición de la carta informativa Siglo 21 el mercado mundial del acero está enfrentando un momento de transformación.

 

El precio del mineral de hierro ha caído en 40% durante los últimos dos años, y sin embargo, los mayores productores del mundo siguen invirtiendo en nuevas operaciones.

Es un tema importante para Bolivia que ha dejado de lado la explotación de uno de los mayores yacimientos mundiales de hierro por falta de gas natural para instalar una siderurgia.

Resulta que hasta con el nuevo bajo precio de US$ 95 la tonelada, los mayores productores de mineral de hierro del mundo tienen una utilidad del 100%.

Esto quiere decir que les cuesta US$ 45 producir un bien que venden en US$ 94. Un gran negocio desde cualquier punto de vista. Aún no se sabe cuál será el costo de producción de acero de autos chutos, aunque dado que la materia prima le resulta gratis al Estado, este podría ser bajo.

El caso del acero es muy importante para Bolivia ya que la falta de gas para la siderurgia es un doble castigo para la economía. Según cifras del INE, Bolivia importó US$ 596.409.490 en productos de acero y hierro durante 2013.

El presidente interino de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Carlos Villegas, anunció este sábado que la estatal petrolera cuenta con una estrategia para reponer y descubrir nuevas reservas hidrocarburíferas en los próximos 10 años.

Este es otro tema relacionado con los Chutos y el Mutún pues según estimaciones de la prensa Cochabambina, los chutos le costaron a los Bolivianos US$32MM en subvenciones en hidrocarburos. Y lo último que se quiere en época electoral es que se ponga de moda la palabra gasolinazo.

Y sin mayores reservas de gas seguirá siendo imposible explotar el Mutún. Claro que una fundición de Chutos también necesitará de gas natural. Este sería otro sector boliviano al que le falte gas natural.

 

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