Estimaciones preliminares de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), dan cuenta que por día de bloqueo nacional el país perdió aproximadamente 80 millones de dólares y se contrajo el aparato productivo nacional.

“Nuestra estimación es que Bolivia produce alrededor de 80 millones de dólares al día. Esta es nuestra estimación en función al aporte que hacen todos los actores, todos los ciudadanos al país, pero un bloqueo, un paro que afecte al interés del tercero está afectando obviamente también esta productividad”,

La Camara Nacional de Comercio Criticó que hasta pasado martes hubieran existido casi 14 puntos de bloqueo, con siete departamentos del país incomunicados “y eso baja la productividad y el nivel de desarrollo del país”.

EL tema de la productividad es afectado de muchas formas por los bloqueos. Por un lado no permite el flujo de insumos para la producción por lo que algunas operaciones deben tomar una de dos opciones o detener sus operaciones o mantener reservas de insumos en todo momento como precaución.

Esta parece una buena idea, sin embargo representa una pérdida de dinero y de eficiencia, ya que se necesitan invertir en almacenamiento y en mantener insumos inutilizados durante todo el año en caso de que se los necesite.

Pero los bloqueos de las carreteras tienen  otro tipo de perjuicios para la economía nacional y la eficiencia y desempeño de las empresas nacionales. Me refiero al tema de incumplimiento de contratos.

Los contratos internacionales suelen llevar clausulas que penalizan retrasos. Y en estos casos, las empresas pueden verse perjudicadas por retrasos por los bloqueos también. Como medida podrían estimar que hay un tiempo de imprevistos, y adelantar sus envíos. Pero esto también cuesta dinero, en tiempo adicional de almacenes fuera del país.

Las empresas nacionales no son ajenas a estos problemas que les causa la inseguridad sobre el libre tránsito dentro del país. El precio que deben pagar las empresas es menor productividad. En un país sin estos problemas, las empresas pueden invertir ese dinero adicional, que los Bolivianos invertimos en prevenir retrasos por bloqueos, en mayor producción.

Hay otro costo también que generan los bloqueos y es la pérdida de contratos. Las empresas nacionales invierten dinero y tiempo en encontrar clientes a los que pueden perder de forma definitiva por retrasos, porque simplemente las empresas bolivianas no pueden cumplir con entregas a tiempo.

En este caso, no son sólo los bloqueos los que perjudican, en el caso de los alimentos vemos las prohibiciones a las exportaciones como uno de factores que añaden un costo por incertidumbre.

En el caso del azúcar o de las oleaginosas, el estado exige cumplir con el abastecimiento interno antes de poder exportar. Para doto un sector esto parece razonable, pero las empresas individuales no pueden adivinar su sector entero cumplirá la cuota, por lo que no pueden comprometerse con clientes en el exterior hasta que todo su sector no hay cumplido con la cuota que el Estado considere suficiente para abastecer el mercado interno.

Estos son factores que los clientes pueden aprovechar para exigir precios menores.

La inseguridad en cuanto al libre tránsito y en cuanto a la seguridad jurídica, se suman las trabas legales de las prohibiciones a las exportaciones, para dañar la productividad y la competitividad de las empresas bolivianas.

Este es un tema muy importante para un país mediterráneo como el nuestro que ya tiene restricciones geográficas que salvar.

 

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