Los bajos precios de las materias primas mineras ya tienen a los cooperativistas pidiendo auxilio.

El presidente de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin), Alejandro Santos, presentó al Gobierno un plan de contingencia para enfrentar la caída del precio de minerales.

Entretanto, Autoridades del Fondo de Financiamiento para la Minería (Fofim) sostienen que no canalizarán recursos en favor de cooperativas deudoras de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).

El sector cooperativista que es el menos eficiente de la minería nacional y el que menos aporta al Estado ahora quiere más ventajas.

Recordemos que Según cifras del Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB), los mineros estatales son 4 veces más eficientes en la extracción de minerales que los cooperativistas. En el caso de la minería privada, esta es 32 veces más eficiente que la minería cooperativista.

Ahora los cooperativistas proponen la anulación de intereses por la transferencia de equipos del Estado, una inyección económica al Fondo de Financiamiento para la Minería (Fofim) y recibir subvención estatal. La caída de precios de minerales como el estaño preocupa a empresarios.

Claro que las cooperativas ya tienen ventajas de que el resto de la minería no tiene.

De los tres impuestos que deben pagar todas las empresas del sector minero, los cooperativistas sólo pagan uno. Los tres impuestos son: la regalía minera, Impuesto a las Utilidades de las Empresas (IUE) y la alícuota adicional al Impuesto a las Utilidades de las Empresas.

Para el caso de las regalías el porcentaje que se paga es variable según el mineral y los precios; el pago es entre el 1 y 7 por ciento del valor de producción. Todos los sectores lo pagan, el estatal, el privado y el cooperativizado. Pero los coopertivistas solo pagan 1% mientras el sector estatal y privado pagan 7%.

El impuesto a las utilidades que representa el 25 por ciento y la alícuota que es del 12,5 por ciento sobre utilidades cuando los minerales tienen buenos precios. De estos gravámenes están exentas las cooperativas.

Es decir que estas empresas privadas, porque las cooperativas son empresas privadas, no pagan impuestos al igual que el resto de las empresas privadas del país.

Esto nos lleva a la propuesta de buscar mayor inversión en el país. El ministro de economía dice que la Inversión privada es una vergüenza y el vicepresidente asegura que quiere que aumente la inversión extranjera directa.

En el tema minero los precios no son el único factor a tomar en cuenta cuando se trata de inversión.

Según los, más de mil, empresarios mineros internacionales consultados por el Instituto Frasiar de Canadá son la falta de respeto a las leyes de propiedad de las concesiones lo que mantiene alejadas a las inversiones.

Los propios cooperativistas que avasallan minas ajenas son responsables de esta baja calificación, Las autoridades que los dejan quedarse con las minas asaltadas también tienen algo de culpa.

El banco Mundial dice que Bolivia tiene el peor sistema de impuestos del mundo. Este también es un desincentivo a las inversiones.

Lo que empeora las cosas es que el precio de los minerales caen y los inversionistas mineros, incluidos los nacionales, tienen mejores condiciones para invertir fuera del país que dentro de Bolivia.

 

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