La minería en Bolivia está distraída por los acuerdos para mantener la morfología del cerro rico de Potosí. Todos saben que para terminar de extraer toda la riqueza del cerro es necesaria una operación a tajo abierto. Esto dejaría un enorme hueco donde está ahora el cerro y esto es inaceptable para la población pues el cerro es considerado como un símbolo de la grandeza de la minería. Y está en el escudo nacional, lo que no es un tema menor cuando se trata de simbolismo.

Si se logra mantener la forma cónica del cerro que ya se ha derrumbado parcialmente por la cantidad de excavaciones, este sería un símbolo también de que en Bolivia hay temas más importantes que la explotación de recursos no renovables.

El efecto simbólico sería fortalecido por que esto se hace ahora que los precios están bajando y es normalmente cuando más aumenta la explotación. Claro que la propuesta actual llegó cuando los precios estaban altos y esto podría explicar el que los mineros se puedan dar el lujo de pensar más en el paisajismo de la ciudad de potosí que en sus ingresos.

Aun así, el tema de la estética del cerro es secundario para la minería en el país.

La reciente caída de los precios de los metales primero fue negada, luego fue descartada como algo de poca consecuencia para Bolivia. Ahora el mismo ministro de minería Cesar Navarro ha presentado un plan de contingencia.

A nivel general, el plan técnico de contingencia propone ajustes en el trabajo para incrementar la producción y mejorar la calidad de los minerales.

La reunión concluyó dejando por escrito que hay seis tareas pendientes. Que consiste en la programación de una serie de reuniones futuras y el compromiso de cumplir las leyes.

Algo en lo que no se ha trabajado es el tema de exploración minera. Bolivia tiene una enorme desventaja en este tema pues tiene una muy mala imagen a nivel mundial por los avasallamientos.

El respeto a las leyes y la protección a las inversiones en minería son dos de las calificaciones más bajas que tiene Bolivia en el ranking internacional de los inversionistas. Es por los avasallamientos que fueron respaldados por el estado.

Bajo estas condiciones no hay nueva exploración por lo que en Bolivia sólo se explotan yacimientos ya conocidos, algunos que datan de la colonia.

Algo parecido pasa en otro sector muy importante para la economía nacional.

Según el Proyecto de Presupuesto General del Estado (PGE) el 50,3% de los recursos proyectados para la gestión 2015, irá a reforzar las empresas nacionales del Estado.

De los US$32mil MM del PGN algo más de US$16mil MM irá a las empresas públicas de esto, más del 80% irá a YPFB. Son casi US$13mil millones

Lo lamentable es que hasta donde se conoce, de todo este gasto, menos del 0,7% será destinado a la exploración de nuevos yacimientos, se trata de la exploración sísmica en la Cuenca Madre de Dios, para lo que se destinó US$46 MM.

La exploración de nuevos yacimientos ya sea de gas o minerales es de vital importancia para nuestra economía. También para la seguridad energética del país y la seguridad laboral del sector minero.

 

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