Según los datos del Departamento de Energía de EEUU, la producción mundial de crudo aumentó en el último año y medio en un 18% y aún hay capacidad ociosa como para aumentar otro 20%.

La producción de crudo de los países de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) aumentó en 6% desde enero de 2014. La demanda no ha estado aumentando a la par con la demanda y esto explicaría la caída en 44% en el precio.

La reducción en el precio del petróleo se refleja en los precios del gas natural que vendemos a Brasil y Argentina que han caído a niveles de hace 4 años.

Según Hidrocarburos Bolivia, en un año, los precios de exportación del gas natural que el país vende a Brasil y Argentina cayeron en 33,7% y 40,1%, respectivamente.

La respuesta de Bolivia a la caída delos precios del petróleo ha sido anunciada oficialmente y consiste en aumentar las exportaciones, por ahora el resultado no es positivo, sólo para mantener los niveles de ingreso por ventas del gas las exportaciones debían crecer a la par con la caída en el precio, es decir 33% en el caso de Brasil y 40% en el caso de Argentina, obviamente este no sucede.

De hecho las exportaciones de gas natural en el primer cuatrimestre de este año fueron menores a las del año pasado en 0,13%, la exportación de otros hidrocarburos cayó en 90%, según las cifras del INE.

Con mucho entusiasmo, el presidente Evo Morales ofreció gas licuado de petróleo (GLP) a Perú durante la reunión con el Gobierno de ese país en Puno, sin pensar en el problema del transporte, que es muy grande, o por lo menos muy costoso.

Llevar un camión de GLP, con 30 toneladas de carga, desde Yacuiba hasta Desaguadero, tendría un costo estimado en US$ 3.500, lo que se parece mucho al precio del producto puesto en esa frontera, desde que rige el llamado “precio estampilla”, con el cual los combustibles cuestan lo mismo en todo el país, sin importar el precio del transporte, una garrafa tiene el mismo valor en Cobija que en Tarija a pesar de que para llegar a Pando debe hacer un recorrido muy largo, que incluye pasar por territorio brasileño.

Aparte está el problema del gas natural, que también fue ofrecido a Perú a pesar de que el abastecimiento de La Paz no está cubierto, según denuncian los empresarios.

El abastecimiento de gas para el mercado interno debería ser una prioridad en la asignación de volúmenes de gas natural. Sin embargo, hay sectores industriales dentro del país que aun reclaman por falta de gas mientras se anuncia la intención de aumentar las exportaciones.

Además de los anuncios de mayor exportación está el hecho de que Bolivia ya exporta gas licuado de petróleo, a Perú, al igual que gasolina y diésel. Son exportaciones ilegales, pero sigue siendo gas y otros que en lugar de ser consumidos en Bolivia por el mercado interno, se consumen en el exterior.

Bolivia ya tiene un gasoducto virtual con Perú pero este es ilegal y fue creado por el contrabando y el hecho de que una garrafa de gas en Bolivia cuesta una cuarta parte de lo que cuesta al otro lado de la frontera.

También hay un ducto virtual ilegal para la gasolina y el diésel que se transporta en camiones modificados para llevar combustible de contrabando al sur de Perú.

Este contrabando genera un daño adicional porque se trata de GLP, gasolina y diésel subvencionado. En el caso del diésel la situación es insólita. Bolivia ha anunciado la compra de diésel de Perú, este producto es vendido con una fuerte subvención en Bolivia y los contrabandistas lo llevan nuevamente al Perú para aprovechar la diferencia en el recio ya que Perú no subvenciona el diésel y por lo tanto es mucho más caro en ese país que en Bolivia.

 

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