La búsqueda de nuevos yacimientos de hidrocarburos en Bolivia se hace cada vez más urgente, dado que se espera que los campos que operan actualmente fueron descubiertos en la década de los 1990. Y su producción empezará a caer dentro de apenas dos años.

Desde 2009 que Bolivia no certifica sus reservas, a pesar de que la ley dice que YPFB debe hacerlo por lo menos cada dos años.

Según los últimos anuncios de YPFB: a fines de este mes se presentará una nueva certificación de la reservas. Aunque no sería la primera vez que estos plazos se retrasan.

En un tema relacionado, según El Diario de La Paz, De acuerdo a los estudios de la empresa Gas to Liquid Inte3rnational (GTLI) se estima que solo en Río Beni hay 1.000 millones de barriles de petróleo; lo dijo su gerente Luis Carlos Kinn. “Actualmente Bolivia solo produce entre 12.000 barriles por día de diésel e importa 16.000 barriles por día.

La demanda irá aumentando a medida que el país se desarrolle y crezca la frontera agrícola, el uso de maquinaria pesada, además del transporte de larga distancia”, aseguró y acotó que, por lo tanto, los tres millones de gasto por día en importación seguirán creciendo si no se encuentra grandes reservas de petróleo.

El gerente de GTLI informó que el porcentaje de diésel que se obtiene del petróleo es mayor que el que se saca del condensado (el líquido que se produce junto con el gas en los campos gasíferos), por lo cual se debe priorizar la búsqueda de petróleo para evitar la importación y lograr la soberanía energética.

De acuerdo a los anuncios del presidente de YPFB, las empresas petroleras realizarán nuevas inversiones con el propósito de descubrir reservas de gas natural, petróleo y condensado.

Por ello, Carlos Villegas, en los últimos días aseguró que se están agilizando los plazos de autorización y aprobación de nuevos contratos y de gestión de licencias ambientales.

A pesar de esto, el Congreso anuló contratos de exploración entre YPFB Corporación y GTLI.

Según El Día de Santa Cruz, En nada quedará la inversión de 72 millones de dólares que pretendía realizar la firma GTLI en cuatro áreas hidrocarburíferas del país.

El Pleno de la Cámara de Diputados rechazó este martes la firma de los contratos de servicios petroleros de exploración y explotación entre YPFB y la empresa Gas To Liquid International (GTLI), con lo que estos quedan en fojas cero.

La firma tenía en sus manos  desde hace ocho años los bloques de Río Beni (La Paz, Beni y Pando), Itacaray (Chuquisaca), Cupecito (Santa Cruz) y Almendro (Santa Cruz).

Además tenía previsto para la fase inicial exploratoria una inversión de $us 72 millones.

La Comisión de Economía Plural en su informe recomendó rechazar los cuatro contratos petroleros debido a la insolvencia económica de la GTLI, cuyo socio inversionista mayoritario era la empresa Jindal, que ya no trabaja con el Estado Plurinacional.

Recordemos que Jindal era la empresa que el gobierno actual trajo a Bolivia para explotar el hierro Mutún, pero esta se fue tras comprobar que YPFB no podía asegurar el suministro de gas para el proyecto.

En días anteriores, el gerente general de GTLI,  Luis Carlos Kinn, señaló que cuenta con nuevo socio ( la firma Basin Holdings) que está dispuesto a cubrir los gastos de los contratos.

 

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