Desde Santa Cruz llega una noticia que es de vital importancia para la economía nacional. Durante la mesa redonda La Ruta de la Agenda Productiva Público-Privada de Bolivia, organizada por EL DEBER, la ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales, desveló que apenas existe gas natural para proveer a un proyecto cementero en el departamento de Santa Cruz.

Según Hilton Heredia García, de EL DEBER, esto quiere decir que de los aproximadamente US$ 500MM que prevén invertir tres empresas, solo un proyecto puede despegar en el corto y mediano plazo.

“En Santa Cruz hay inversión privada suficiente como para hacer más de una fábrica de cemento, lamentablemente el gas es limitado y no podemos abastecer más que a un proyecto. Vamos a ponernos de acuerdo en cómo hacer para que prioricemos esta inversión”, sintetizó la ministra durante el encuentro.

Según el gerente de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz, Javier Arze, la noticia es un balde de agua fría para el sector privado, pues esperaba el desarrollo de al menos dos proyectos que hagan frente a la alta demanda de cemento.

Más aun el Articulo 365 de la Constitución Política del Estado “La explotación, consumo y comercialización de los hidrocarburos y sus derivados deberán sujetarse a una política de desarrollo que garantice prioritariamente el aprovechamiento y el consumo interno. La exportación de la producción excedente incorporará la mayor cantidad de valor agregado.”

Las declaraciones de la ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales, pone en evidencia la crisis energética que vive el país.

Cuando el Proyecto del Mutún fracasó por la falta de gas, Bolivia aumentó las exportaciones a Argentina en 2,6MMm3d.

Pasa que el proyecto del Mutún necesitaba por lo menos 6MMm3d pero YPFB en 5 años sólo pudo disponer de 2,6MMm3d, mucho menos de los 10MMm3d que se había prometido en 2007 cuando se creó el join venture privado estatal para industrializar el hierro del Mutún.

Cuando se derrumbó el proyecto del Mutún, esos 2,6MMm3d fueron casi inmediatamente enviados a Argentina, bajo una adenda al contrato con ese país que tenía la palabra “interrumpible”.

El acuerdo que fue firmado el 18 de julio de 2012, podría en teoría ser interrumpido, para mantener ese gas en el país y abastecer la demanda interna tal como lo ordena la CPE.

Las cementeras que buscan invertir en Santa Cruz son Itacamba, una empresa de capitales brasileño-bolivianos que ya invirtió US$35MM de un total de US$180MM en la ampliación de su fábrica en Puerto Suárez.

La Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) desde principios de 2012 viene solicitando la provisión de 0,28MMm3d de gas para la instalación de una planta también en Puerto Suarez, pero hasta la fecha no obtienen respuesta de YPFB. “Apenas tengamos la confirmación de gas partimos con las obras”, dijo el gerente Armando Gumucio.

El otro proyecto es el de la empresa Kaa-Iya que alista un megaproyecto de US$160MM para el 2015; para iniciar el proyecto es imprescindible el contrato de gas.

Esta es una prueba importante para las autoridades bolivianas y definirán la realidad del la energía en el país.

No es que, en este caso especifico, falta gas; el gas existe y está siendo enviado a Argentina bajo un contrato “interrumpible” lo que faltaría entonces es la voluntad para cumplir con la CPE y darle prioridad al consumo interno.

Por ahora la ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales, asegura que “lamentablemente el gas es limitado y no podemos abastecer más que a un proyecto”.

 

Comments are closed.