El agro ha dado mucho de qué hablar en el país durante este 2013 que va llegando a su fin. Los avasallamientos han marcado la línea más dañina a la producción y la seguridad de las inversiones en este pujante sector.

Desde afuera, los precios de las materias primas agrícolas no han favorecido especialmente a la producción nacional, con la excepción de la quinua cuyo precio sigue subiendo.

Uno de los factores que daña las expectativas de producción e inversión en Bolivia son la restricciones a las exportaciones de materias primas agrícolas.

Las restricciones se levantaron sólo momentáneamente pero no lograron evitar el colapso del sistema de silos de almacenamiento en el oriente. Las restricciones tienen un efecto negativo adicional: hacen imposible los contratos de largo plazo y las relaciones con clientes estables para los productores nacionales.

Según el diario de la Paz, las Exportaciones No Tradicionales crecen en 2013: un 9% en valor y 22% en volumen. Este ascenso es en casi todos los renglones, excepto la preocupante baja en los sectores maderero y confecciones textiles.

A destacar: récord en las ventas del “grano de oro” del Oriente -soya y derivados- que superarán fácilmente los 1.000 millones de dólares y las 2 millones de toneladas el 2013.

Récord del “grano de oro” del Occidente -la quinua- con 118 millones de dólares a octubre, superior a los 80 millones del 2012. La quinua industrializada duplica su venta.

Se destaca también: La exportación de “chía” (semilla oleaginosa, con “Omega 3”) crece 12 veces, pasando su exportación de 3 millones de dólares a 36 millones entre 2012 y 2013.

La producción agrícola es muy importante para nuestro país que tiene cifras muy preocupantes en cuento a desnutrición.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, dice que 20% de los niños de Bolivia sufren de desnutrición. Más allá de las repercusiones morales del tema, esto representa un efecto económico de largo plazo para el país.

La vulnerabilidad del sistema de alimentación del país se puso en evidencia este año con la prohibición de las exportaciones de trigo de Argentina. El efecto en Bolivia fue el de un aumento en los precios del harina que sigue afectando al sector panadero de todo el país.

Desde Argentina llegan buenas noticias en este sentido y es que: El Ministerio de Agricultura de Argentina aumentó su previsión sobre la producción de trigo 2013/14, lo que permitiría que el vecino país vuelva al mercado internacional luego de cinco meses de ausencia total. El anuncio oficial sería para los primeros días de enero.

En el resumen final del comercio exterior de Bolivia este año que termina cierra con una tendencia muy clara. Las exportaciones aumentaron en US$800MM, mientras que las importaciones bolivianas subirán US$1.300MM.

Las cifras a octubre muestran que las exportaciones bolivianas alcanzan los US$10.077MM, más de la mitad de esto es gas natural.

Las importaciones llegaron a US$7.400MM pero están creciendo a 12%, mientras que las exportaciones crecen a 6%.

 

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