La mayoría de los medios independientes del país mencionan hoy el tema de la demanda de la Jindal al estado Boliviano ante la Cámara Internacional de Comercio (CCI). La CCI dice que Bolivia le debe US$22,5MM a la Jindal por el cobro indebido de una boleta de pagos de US$18MM. Los 22,5 son por los intereses.

Más aun Bolivia tiene 10 días para pagar. El abogado de la JSB, Antonio Valda, dijo que el plazo corre a partir del momento en que se notifique al Gobierno, lo que aún no ocurrió. Aunque el fallo habría sido emitido el 6 de agosto como regalo a la Republica.

Por otra parte, dijo también que “decir que no reconocen la competencia de la CCI-París o decir que no van a cubrir ese pago, sería un perjuicio enorme para el Estado a nivel de seguridad jurídica internacional porque existiría inclusive la posibilidad de que acuerdos bilaterales o multilaterales, en el ámbito comercial, no vayan a ser suscritos con el Estado boliviano por no dar cumplimiento a fallos internacionales”, señaló.

Sin embargo, Valda dijo también que el Gobierno boliviano tiene la oportunidad y el derecho de impugnar el fallo ante una instancia superior de la CCI para lograr un nuevo dictamen que podría ratificar la decisión o modificarla.

Fuentes de la Jindal aseguran que se ha iniciado un segundo arbitraje ante la CCI, buscando la compensación de aproximadamente $us 100 millones.

Por su parte, Cesar Navarro el ministro de minería señaló que el Gobierno boliviano no comparte las decisiones que priorizan capitales privados, por encima de los intereses de pueblos y Estados.

Es importante entender que la Jindal fue invitada a Bolivia en 2007 y el gobierno boliviano le prometió gas natural para instalar la siderurgia. Este proyecto fue muy publicitado, pues representaba la industrialización, y la generación de valor agregado usando materias primas bolivianas como el hierro y el gas.

Todo se vino abajo cuando YPFB admitió que no tiene suficiente gas natural como para cumplir con lo que necesitaba para la siderurgia.

La alternativa era reducir los envíos a Brasil o Argentina y es lo que la constitución dice que se debía hacer. Porque dice específicamente que la demanda interna para la industrialización tiene prioridad.

Pero el Estado vive de las regalías y los impuestos del gas exportado. Los bonos y los subsidios se pagan con el dinero del gas. Las empresas estatales deficitarias se sostienen con el dinero del gas.

Para la Jindal el problema fue que no hay suficiente gas, para el estado Boliviano es que se está acabando el gas.

En su mensaje del 6 de agosto, el primer mandatario dijo que este año se presentará el primer déficit fiscal de muchos años debido a las inundaciones del Beni y a los gastos del G77.

Después de ocho años de continuos superávit, el ministro de Economía, Luis Arce, mencionó que este año se podría registrar un “pequeño” déficit fiscal. El Ministro expresó  su optimismo de que en la gestión se alcanzaría un equilibrio fiscal.

Ayer el presidente Evo Morales dijo que “Nuestras empresas públicas no pueden estar en déficit, es algo importante. Me acuerdo cómo privatizaron en 1985 y 1986, y dijeron que el Estado no puede administrar, ése era el argumento para privatizar”.

En anuncio lo hozo ayer en Potosí mientras entregaba regalos a la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), en teoría esto no es parte de su campaña electoral. Pero si sería un gasto del estado.

Estos gastos y el apoyo a las empresas estatales deficitarias son todos costos para el estado que se hacen más difíciles cuando estamos en déficit.

 

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